La rivalidad hegemónica entre China y Estados Unidos en el siglo XXI: notas preliminares para un análisis geopolítico

PREFACIO

Estas notas preliminares esbozan elementos conceptuales para un análisis geopolítico acerca de las diferencias de intereses y los factores de rivalidad hegemónica entre China y EEUU en los recientes 10 años y en el horizonte de la primera mitad del siglo XXI.

El enfoque conceptual de este análisis es desde la escuela del realismo en las relaciones internacionales.

Manuel Luis Rodríguez U.

Verano de 2020.

CATEGORÍAS DE ANÁLISIS

Rivalidad Hegemónica. Intereses nacionales. Relaciones Internacionales. Sistema-mundo. Orden Mundial. Orden Unipolar. Orden multipolar.

NOTAS PRELIMINARES

1.- La crisis o pandemia Covid19 ha vuelto a poner en el debate mundial la disputa comunicacional y política entre China y Estados Unidos. Esta disputa no es solamente sobre los orígenes de la pandemia y sobre el modo de gestionar la crisis sanitaria de uno y otro país, sino que da cuenta de una rivalidad por el prestigio y por la hegemonía internacional en el mundo post-coronavirus. Una de esas formas de la rivalidad coronavirus entre EEUU y China es la carrera científica y tecnológica por alcanzar a producir una vacuna capaz de enfrentar eficazmente la pandemia.

China, además, ha mostrado una notable capacidad para hacer de una crisis una oportunidad: después de ser el territorio desde donde se difundió el virus al resto del mundo, ha desplegado una activa política diplomática para gestionar la crisis, expandiendo su acción diplomática para entregar equipamiento y ayuda médica y sanitaria.

Entre el segundo semestre de 2020 y todo el año 2021 la cuestión de la mejor y más eficaz vacuna, será un tópico en que rivalizarán ambas potencias.

2.- China y Estados Unidos desarrollan una rivalidad hegemónica, a lo menos desde la última década del siglo XX, cuando el colapso de la Unión Soviética dejó un cierto vacío geopolítico de poder especialmente en el continente asiático y en océano Pacífico.

Se trata de una rivalidad histórica y de largo alcance que se desarrolla en diversos planos: diplomático, estratégico, económico y comercial y en particular en la dimensión de la ciencia, la tecnología y la innovación.

Entre ambas potencias persisten importantes dimensiones de cooperación, de diálogo diplomático y de entendimiento, pero las perspectivas de disminución de las tensiones dependerán fuertemente de la orientación de los gobiernos de EEUU (donde se observan diferencias significativas entre el enfoque demócrata y el enfoque republicano) y de la percepción que tenga el gobierno chino respecto de que sus intereses nacionales no se perciban como amenazados.

3.- La guerra comercial entre China y EEUU fue un episodio de larga duración que contribuyó a debilitar a la economía internacional, debilidad que se ha visto acentuada con la epidemia global de Covid19. La crisis económica que se ha iniciado en todo el mundo, tiene su principal antecedente inmediato en la rivalidad de aranceles, en la guerra comercial entre EEUU y China.

La guerra comercial entre China y los Estados Unidos es un conflicto comercial que se inició en marzo de 2018, después de que el Presidente de EEUU (en el marco de una visión política antiglobalización) anunció la decisión de imponer aranceles de 50 000 millones de dólares a los productos chinos bajo el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974 argumentando un historial de «prácticas desleales de comercio» y el supuesto robo de propiedad intelectual. En represalia, el gobierno de China impuso aranceles a más de 128 productos estadounidenses, incluyendo en particular la soja, uno de los principales rubros de exportación desde EEUU a China.

China acudió a la OMC para buscar solución diplomática al diferendo, pero EEUU inició en mayo de 2019 un ataque a la multinacional china Huawei implementada por Google. Esta arista del conflicto, pone en evidencia que estamos en presencia de una rivalidad tecnológica chino-estadounidense con dimensiones geopolíticas.

4.- Entre EEUU y la República Popular además, se mantiene una compleja agenda bilateral donde, entre otros tópicos, la nación asiática ha actuado como mediador interesado en las tensiones entre EEUU y Corea del Norte, compartiendo al mismo tiempo la agenda internacional contra el terrorismo, la cuestión del estatuto internacional de Taiwan (frente al concepto de Una sola China), así como la gravitante relación económica y comercial entre ambas potencias. La proliferación y comercio de armas es también un punto de roce entre ambas naciones.

5.- La “trampa de Tucídides”. ¿Están destinados China y Estados Unidos a llegar a una guerra o a una serie de guerras por la hegemonía global?

Para responder a esta pregunta cabe preguntarse ¿es hoy China una potencia global, una potencia estratégica global?

Hoy día al término del segundo decenio del siglo XXI, puede afirmarse que EEUU sigue siendo la única potencia estratégica global, es decir con capacidad de alcanzar cualquier punto del planeta con sus propios medios estratégicos. Pero la hegemonía es un atributo dinámico, cambiante.

¿Pretende realmente China llegar a ser una potencia estratégica global? En el XIX Congreso del PC de la República Popular, se plantea que el objetivo estratégico de China para este próximo período o decenio es la de alcanzar a ser una “sociedad modestamente acomodada”.

Dicen al respecto las resoluciones del XIX Congreso del PCCH. de 2018: “con el propósito de brindar una firme garantía al logro del triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y a la conquista de la gran victoria del socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época, y luchar incansablemente por materializar el sueño chino de la gran revitalización de la nación china.”

Y agrega: “Actualmente, las situaciones interna y externa están experimentando cambios profundos y complejos, y el desarrollo de nuestro país sigue en un importante periodo coyuntural estratégico con perspectivas muy brillantes y desafíos muy serios. Todos los camaradas del Partido debemos mirar a lo lejos desde una gran altura; pensar en los eventuales peligros aun en tiempos de paz, y atrevernos a hacer cambios y a emprender innovaciones sin anquilosarnos ni estancarnos jamás en nuestro avance; y permanecer unidos al pueblo de todas las etnias del país y conducirlo para que logre el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, y conquiste con sus esfuerzos la gran victoria del socialismo con peculiaridades chinas de la nueva época.”

En la Estrategia de Seguridad Nacional 2018 de Estados Unidos se lee que ese país percibe que hay un desorden global creciente y que China es un competidor estratégico: “We are facing increased global disorder, characterized by decline in the long-standing rules-based international order—creating a security environment more complex and volatile than any we have experienced in recent memory. Inter-state strategic competition, not terrorism, is now the primary concern in U.S. national security. China is a strategic competitor using predatory economics to intimidate its neighbors while militarizing features in the South China Sea.”

Y se plantea más precisamente: “The central challenge to U.S. prosperity and security is the reemergence of long-term, strategic competition by what the National Security Strategy classifies as revisionist powers. It is increasingly clear that China and Russia want to shape a world consistent with their authoritarian model—gaining veto authority over other nations’ economic, diplomatic, and security decisions.”

6.- En el horizonte de los próximos dos decenios, las crisis recurrentes que golpean al sistema-mundo serán los principales obstáculos que deberán superar ambas potencias: crisis económicas que ralentizarán las inversiones y los intercambios, que debilitarán sectores industriales y pondrán en tensión el comercio y los servicios; crisis ambientales y ecológicas; crisis humanitarias y migratorias desde las periferias a los centros urbanos mas desarrollados y atractivos; crisis energéticas por asegurar el acceso a las fuentes de energía y a los recursos naturales escasos.

¿Es posible o previsible una nueva guerra fría entre China y Estados Unidos? La evidencia hoy disponible es categórica: esa guerra fría está ocurriendo y seguirá sucediendo.

El orden mundial, desde fines del siglo XX ha entrado en una larga transición, desde un orden unipolar dominado por EEUU y Occidente -fase que concluyó con el ataque al World Trade Center en 2001- hacia un período prolongado caracterizado por escenario global multipolar, con distintas potencias emergentes, que introducen elementos de incertidumbre y de imprevisibilidad.

Un espacio significativo de la rivalidad entre EEUU y China donde se está manifestando y se continuarán expresando sus diferencias, es el área de la cuenca del Océano Pacífico.

A medida que el eje geopolítico y oceanopolítico a escala planetaria se desplaza gradualmente desde el océano Atlántico (espacio privilegiado del comercio desde el siglo XV hasta el presente) al océano Pacífico, el choque de los intereses económicos, comerciales y tecnológicos chinos y estadounidenses en esta amplia zona marítima se hará cada vez más evidente.

La rivalidad hegemónica en China y Estados Unidos es un componente estructural del sistema internacional durante el siglo XXI, y se prolongará a lo largo de los decenios siguientes en distintas arenas, adoptando formas diversas de competición, siendo sus nudos principales la disputa tecnológica y científica, las zonas preferentes de comercio, y el acceso a las fuentes de energía y de recursos alimentarios, las redes de conectividad y de las tecnologías de las comunicaciones.

Es altamente previsible que por los restantes 20 años, Estados Unidos continuará siendo la mayor potencia global y estratégica, pero al horizonte del término de la primera mitad del siglo XXI, la rivalidad hegemónica, geopolítica y geoestratégica entre ambas potencias se acentuará generando campos de influencia que se verán involucrados.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y DOCUMENTALES

Buhler, P.: La puissance au XXIeme siecle. Paris, 2011. CNRS.

Department of Defense, USA: https://dod.defense.gov/Portals/1/Documents/pubs/2018-National-Defense-Strategy-Summary.pdf

Gelber, H.: El dragón y los demonios extranjeros. China y el mundo a lo largo de la Historia. Barcelona, 2008. RBA.

Soppelsa, J., Battesti, M.: Romer, JC.: Lexique de Géopolitique. Paris, 1988. Ed. Dalloz.

The White House: Statement from President Donald J. Trump on Additional Proposed Section 301 Remedies. https://www.whitehouse.gov/briefings-statements/statement-president-donald-j-trump-additional-proposed-section-301-remedies/

WTO: China initiates WTO dispute complaint against additional US tariffs on Chinese imports. https://www.wto.org/english/news_e/news18_e/ds565rfc_27aug18_e.htm

Xinhuanet: Texto íntegro del informe presentado por Xi Jinping ante XIX Congreso Nacional del PCCh 2017. http://spanish.xinhuanet.com/2017-11/03/c_136726335.htm

NOTAS DE PRENSA

https://thediplomat.com/2019/07/us-china-competition-and-cooperation-the-long-view/

https://www.scmp.com/economy/china-economy/article/3082968/coronavirus-china-us-new-cold-war-relations-hit-lowest-point

https://thediplomat.com/2020/04/how-china-is-remaking-the-un-in-its-own-image/

https://www.cfr.org/timeline/us-relations-china


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