Política de Estado y reclamaciones territoriales alrededor de Chile

chilenortesur1

Por estos tiempos, surgen alrededor de Chile y su territorio, por el norte y por el sur, dos puntos geopolíticos que contienen dilemas de política exterior, que pueden leerse como desafíos y también como oportunidades.

Estos dos escenarios nos recuerdan que en muchos lugares de América Latina subyacen con persistencia, antiguas reclamaciones y diferendos provenientes del siglo XIX.

Se atraviesan en las agendas  postmodernas del siglo XXI, los viejos fantasmas decimonónicos por soberanías, territorios y fronteras como si los potentes impulsos a la modernidad arrastraran consigo banderas, mitos y reclamos que los tratados y la diplomacia no han terminado de zanjar.

Como si las experiencias de colonización europea que vivieron los países latinoamericanos del siglo XVI al siglo XIX, hubieran dejado como lastre mental una herencia cultural de nacionalismos estrechos, de guerras que los tratados no resuelven y de procesos de integración inconclusos.

Podría afirmarse incluso -acaso forzando la metáfora- que en ciertos círculos de la geopolítica latinoamericana, el Tratado de Westfalia parece  no haber ocurrido.

AGUAS EN EL NORTE.

Por el norte, el gobierno boliviano agita los medios y la opinión pública de su país con una campaña crecientemente agresiva y hostil hacia Chile, a propósito del uso de las aguas del río Silala, un curso de agua internacional que nace a 5 kms de la frontera binacional y desagua como afluente del río Loa en el océano Pacífico.

silalachile

La actual campaña comunicacional del gobierno boliviano puede interpretarse como una cortina de humo altisonante para desviar la atención de la opinión pública interna, ante sus recientes reveses electorales, o para dejar instalada una reclamación anticipada cuando el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre la demanda marítima sea emitido.

Bolivia ha comenzado a comprender que aunque el futuro fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya dispusiera que ambos países se sienten a dialogar  sobre la demanda marítima boliviana, nada obliga ni podrá obligar jurídicamente al Estado de Chile a ceder soberanía o territorio nacional para satisfacer tal reclamación. El Tratado de Paz de 1904 puede ser comprendido como el marco jurídico fundamental que regula las relaciones bilaterales, así como la piedra de tope inamovible donde se estrellan y se seguirán estrellando los constantes dispositivos mediáticos desplegados  por el gobierno de turno de Bolivia.

De ahí se desprende que el camino boliviano de judicializar el diálogo diplomático no conduce ni conducirá a ningún lado, y menos al litoral de Chile.

Si los gobernantes bolivianos de turno creyeron que con campañas comunicacionales iban a lograr mover la postura de Chile y su política exterior en cuanto Política de Estado, se equivocaron, porque la política exterior es una combinación de Política y Diplomacia, pero no de ruido mediático. Y en cambio, lo que sí han ido logrando en la opinión pública en Chile es un creciente rechazo ciudadano y político a sus provocaciones.   Se equivoca el gobierno de La Paz en alimentar la odiosidad antichilena en la población boliviana.

La política de Estado de Chile en materia territorial es clara y precisa: Chile no abriga reclamaciones territoriales sobre espacios ajenos y funda su política territorial sobre la vigencia efectiva de sus intereses nacionales y el respeto irrestricto a los tratados internacionales, como marco fundamental que posibilita las relaciones internacionales en un plano de igualdad.

AGUAS EN EL SUR.

Por el sur, una reclamación argentina sobre la plataforma continental de islas y territorios del Atlántico sur y del océano Austral y antártico, ha encontrado eco en una instancia de Naciones Unidas, apareciendo ante la opinión pública como un triunfo diplomático.

estrechofalklands

Se trata de una maniobra diplomática argentina que apunta hacia Gran Bretaña, que produce un aparente choque entre el principio de las 200 millas establecido por la Convención del Mar, y la reclamación de soberanía por el archipiélago de las Falklands.

No logramos imaginarnos que si Argentina dibuja en los mapas las 200 millas desde la costa argentina hacia el Atlántico sur, Gran Bretaña podría también dibujar imaginariamente las 200 millas alrededor del archipiélago de las Falklands generando un choque de reclamaciones marítimas.

No cabe duda que la reclamación de Argentina a propósito de la plataforma continental en la zona del Atlántico sur, apunta en una dirección geopolítica manifiesta: la de cuestionar jurídicamente la presencia británica en las islas Falklands y en particular, la exploración y explotación del fondo marino en la plataforma del archipiélago desde 2010, y que realiza actualmente la empresa Rockhopper Exploration por encargo del gobierno de dicha dependencia británica.

Argentina cuestiona las actividades de exploración petrolera y gasífera que allí se realizan bajo el argumento que dichas operaciones tienen lugar en la plataforma continental argentina.

Pero, cabe observar que, de acuerdo a la cartografía conocida, la proyección de la llamada plataforma continental puede tener implicancias tanto para la soberanía de Chile y el libre tránsito marítimo que se ejerce plenamente en el estrecho de Magallanes hasta su boca oriental, como porque además manifiesta una reclamación territorial que se refiere a los territorios antárticos, la que está expresamente vedada por el Tratado Antártico de 1959, firmado y ratificado también por Argentina.

¿Cómo podría aplicarse coherentemente el principio de la llamada “plataforma continental” -que obedece específicamente a la normativa de la Convención del Mar- sobre los espacios marítimos o terrestres antárticos, en circunstancias que el Tratado antártico congeló expresamente las reclamaciones territoriales y de soberanía sobre dichos espacios?

En el marco del Tratado Antártico de 1959, citamos: “Ninguna disposición del tratado se interpretará como renuncia o menoscabo o como perjudicial a los derechos de soberanía territorial o a las reclamaciones territoriales en la Antártida, previamente declaradas. Ninguna actividad que se realice mientras esté en vigencia el tratado servirá para hacer valer, crear, apoyar o negar un fundamento de reclamación de soberanía territorial. Se prohíbe la ampliación o creación de nuevas reclamaciones de soberanía territorial en la Antártida mientras dure el tratado.”

Si a esto se agrega que Chile, Argentina y Gran Bretaña tienen definiciones territoriales sobre la misma península antártica, superponiéndose casi exactamente sus respectivas reclamaciones, fuerza sería de concluir que la manifestación argentina de una plataforma continental sometida supuestamente a su jurisdicción en el océano Austral y en el territorio antártico, no tiene efecto jurídico objetivo en las actuales condiciones y choca notoriamente con las estipulaciones del Tratado Antártico.

Desde los inicios del siglo XX, la política antártica nacional ha estado orientada principalmente a la consolidación y fortalecimiento de los derechos soberanos de Chile en el sector que se proyecta hasta el Polo Sur entre los meridianos 53° y 90° de longitud oeste; a prevenir controversias internacionales que pudieren afectar la paz y convivencia en el continente; y, a partir de la negociación del Tratado Antártico y su adopción en 1959, a la promoción de los principios que establece dicho instrumento y a la consolidación de un sistema derivado del mismo, efectivo entre sus miembros y legítimo ante la sociedad internacional.

Es en este escenario donde se ponen a prueba la solidez de la postura internacional de nuestro país, la perseverancia de su acción exterior, el sentido de respeto al Derecho y de política de Estado de la diplomacia de Chile.

Ambas cuestiones constituyen una interpelación a la capacidad de diálogo y a la perspectiva de integración que subyace en la Política Exterior y en la diplomacia chilena.

Manuel Luis Rodríguez U.

2 pensamientos en “Política de Estado y reclamaciones territoriales alrededor de Chile”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s