Cartografías del poder

El problema histórico y geopolítico que nos planteamos es el del choque cultural ocurrido en América al momento de la llegada de los europeos, entre los modos de cartografiar la realidad: por un lado, la cartografía escrita de los blancos proveniente de varios siglos de historia geográfica escriturada y diseñada según los patrones de la escritura, y por el otro, la cartografía oral de los aborígenes originarios del continente, que construyen su realidad a partir de la oralidad y de la experiencia vivencial en y con la naturaleza. 

Hablamos desde la perspectiva de la relación entre la Europa colonizadora y la América colonizada. 

El mapa o la carta geográfica, es a la vez una metáfora y un hecho físico concreto: en cuanto “carta escrita y dibujada”, es una materialización  semantizada de la escritura geográfica; en cuanto “mapa mental”, es una idealización ideologizada del modo de pensar y de interpretar el mundo circundante.  La carga alienante que ambas contienen hay que descifrarla.

Al momento de la llegada (invasión, conquista, ocupación, descubrimiento, avasallamiento) de los blancos al continente americano en el siglo XVI, los conquistadores adoptan la postura política, militar y cultural del dominante, del extranjero que viene a apoderarse de las tierras y de las personas, pero sobre todo de las mentes. 

CARTOGRAFIAS, GRAMATICAS Y LENGUAJES

Se impone la civilización de los blancos sobre la civilización de los aborígenes originarios, a fuerza de caballos, armas de fuego y cruces.

En las culturas originarias lo escrito es de “menor rango” que lo oral (visto desde la perspectiva occidental), y donde el lenguaje oral expresa información organísmicamente existente de conexión al interior del ser y en relación con las múltiples y sutiles señales de la naturaleza.  Los blancos llegan a America con la escritura, con su propia escritura y lenguajes escritos, con sus idiomas y arrasan -más o menos sistemáticamente y en nombre de la ritualidad religiosa- con los ritos, codigos y lenguajes orales. 

La conquista y el arrasamiento conquistador de las culturas y territorios originarios de América, por parte de los blancos (españoles, ingleses, franceses, holandeses) ocurre en primer lugar a través de la ocupación mental de los lenguajes y códigos de transmisión de saberes, de manera que los pueblos originarios son obligados (enseñados, educados, civilizados) a hablar y escribir la lengua o el idioma del conquistador dominante.  Al mismo tiempo, la ocupación de los territorios geográficos sucede mediante la guerra y la asimilación, el combate de las armas y las armas de la palabra y de la oración.

Las gramáticas del blanco y de lo escrito, se imponen a la oralidad del aborígen, recodificando su estructura mental y de razonamiento para comprender la realidad: el indio “lee” la realidad (incluso su propia realidad, su propia historia, su propia geografía) pero que ha sido escrita por el blanco, con la sintaxis y la ortografía del blanco (del idioma inglés, del francés, del español, del holandés, del portugués…).

Los códigos de referencia del aborígen se subsumen en la “escritura escrita” de su propia historia relatada en el idioma del blanco.  Los niños guaraníes en la película “Misión”, cantan paradójicamente un himno católico en latín, sin conocer su contenido, sin conocer su lenguaje musical y sin saber que son objeto del poder religioso-eclesial y político del blanco, que les enseñó a cantar en un idioma extranjero, bajo la apariencia mística de que su liberación ocurrirá en el cielo … cielo inventado por los blancos.

La oralidad indígena o aborígen es despreciada, relegada, apagada, acallada y lentamente, a lo largo de cinco siglos de sojuzgamiento, e incorporada ideológicamente dentro de las categorías occidentalizantes de cultura inferior y no civilizada.  Lo oral es derrotado parcial y provisoriamente por lo escrito. 

La cartografía oral que el aborígen tiene de  su tierra, de su madre tierra, de la naturaleza de la que forma parte indisoluble, es reemplazada por la cartografia escrita del blanco dominante.

CARTOGRAFIAS Y PODER

Y los blancos traen también a sus geógrafos, a sus científicos que vienen a cartografiar los territorios en vías de ser conquistador.  En la brutal asimetría instalada y estructurante del blanco europeo frente al indígena americano, solo el conquistador tiene el poder de cartografíar el territorio conquistado, tanto porque los aborígenes poseen otras cartografías del espacio que les pertenece (quipus y escrituras ideográficas…), como porque la cartografía sirve como forma ideológica de registrar la forma y el contenido del territorio apropiado. 

La cartografía europea, como herramienta cultural y militar de la dominación blanca sobre las culturas que se pretende someter, cumple una doble función: de autoreproducción del dominio geográfico y de afirmación ideológica (luego cultural) del poder que asume la cultura conquistadora en el espacio geopolítico de la época.

El aborígen termina alienado de sus propios territorios y lenguajes, de sus propios códigos, símbolos y ritos, bajo el poderoso influjo ideológico de los códigos religiosos y las gramáticas ajenas.  A la alienación feudal y capitalista que impone el blanco en América desde el siglo XVI al aborígen (mediante su dinero, sus conceptos de territorio, propiedad, de fronteras, de trabajo asalariado, cuando no de trabajo esclavo), se suma la alienación ideológica del lenguaje, de la escritura, de la estructura occidental del razonamiento que se sumerge en el modo de pensar del aborígen.

Entonces, a lo largo de varios siglos de colonización, el aborígen termina pensando y hablando, leyendo y escribiendo con la gramática, el idioma y el lenguaje del occidental: la nueva cartografía del poder y la dominación se han instalado en la geografía mental del habitante originario del territorio americano.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas, Magallanes (Patagonia sin represas), invierno de 2011.-

http://patagonhistoria.blogspot.com/2006/11/amrica-del-sur-en-la-historia.html

http://patagonhistoria.blogspot.com/2006/11/america-del-sur-en-la-historia.html

3 pensamientos en “Cartografías del poder”

  1. Muy interesante el artículo, en definitiva el que tiene el poder (militar, político y económico) es quien define la realidad, lo que queda muy claro con la metáfora de la cartografía, el que carece de ellos debe conformarse con ser definido.

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    1. lo complejo, amigo, es que quién vive con la realidad definida por otros, pudiera pasar una buena parte de su vida creyendo que el mismo la define. De ahí la importancia de la conciencia, y de la conciencia crítica, para sacar la cabeza fuera de la burbuja de la “realidad única” y descubrir que hay muchos otros mundos allá afuera. cordial abrazo sureño

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