La construcción geopolítica del territorio de Chile

PREFACIO.

A lo largo de su historia, desde los 300 años de dominación colonial y los 200 años de organización republicana, Chile ha construido su territorio con una vocación geopolítica intuitiva.  Se trata de una construcción geopolitica en la que primero fué el Estado y después se ha ido constituyendo la nación a lo largo de dos siglos, a través de profundos conflictos sociales, de diferencias de clase, de guerras y períodos de relativa paz.

La construcción geopolítica del territorio de Chile, incluso si se le considera como un  proyecto histórico incompleto, como una “historia del futuro” que no estaba ni escrita ni predestinada, es la obra de sucesivas generaciones de una oligarquía que se impone a las clases desposeídas, para forjar mediante el trabajo, la guerra, el saqueo de la naturaleza y la vocación pionera nuevos espacios de dominación y de usufructuo.

CONQUISTA COLONIAL Y TERRITORIO

En los tres siglos de la colonia, la fuerza de trabajo fueron los españoles pobres y los numerosos aborígenes sometidos, bajo una estructura política y económica de reparto de la tierra (las encomiendas) heredada de la estructura medieval europea y feudal de apropiación del territorio y de sus habitantes.   En sus orígenes, la constitución geopolitica del territorio colonial ocupado, fue una construcción esencialmente geoeconómica, basada en la explotación de mano de obra gratuita (aborígenes sometidos), y la implantación de faenas agrícolas y artesanales localmente situadas y de carácter pre-capitalista.

La conquista colonizadora de los españoles, durante los siglos XVI al XVIII fue una constante campaña militar de guerras sucesivas para intentar “empujar la frontera” de la conquista hacia el norte y hacia el sur, tras las cuales la ocupación del territorio, la instalación de la agricultura y la creación de ciudades (en realidad aldeas precarias, dada la mano de obra indígena que la precariedad permitía), se hicieron contra las poblaciones aborígenes que resistían y contra una naturaleza hostil (volcanes y terremotos).

LA INDEPENDENCIA POLITICA Y LA DEPENDENCIA ECONOMICA

La independencia fue un proceso territorial, desde el punto de vista militar (una sucesión de batallas terrestres frente al ejército español que tendieron a consolidar el control patriota sobre las ciudades principales) y desde el punto de vista político, a través de la instalación de un poder institucional y político que operó como una red de autoridades locales centralizadas desde la capital.

Pero el fundamento del proceso de la independencia de Chile respecto de España, se encuentra en la penetración de las ideas liberales desde Estados Unidos y Europa, y en la toma de consciencia de una minoría de clase, que busca crear su propio poder, derribando el poder colonial, poder que se basa sobre todo en el dominio de la tierra.  El reparto del poder político en el Chile recién independizado, fue correlativo al reparto territorial y de la propiedad latifundista y agraria.

El centro neurálgico de la construcción geopolítica y territorial en Chile, desde 1818 en adelante, es la encomienda (como estructura de poder y de dominación) transformada en fundo, en hacienda, en mina o en propiedad comercial.  Pero donde estaba instalado el poder económico, no aparecía instalado el poder politico, desde que el poder político funcionaba instalado en la ciudad: en el paso la epoca colonial a la epoca republicana el poder politico y territorial se traslada gradualmente desde la hacienda hacia la ciudad.  La dominación se volvió urbana: la ciudad comenzó a dominar el campo, aunque la representación imaginaria del chileno (a lo largo del siglo xix), siguió siendo la figura mitologizada del roto y peón de campo, el huaso.

El proyecto geopolitico de O’Higgins (basado en el poder marítimo y naval) y de Portales (orientado a defender el territorio de las aventuras geoestratégicas de Bolivia y Peru) siguen una lógica expansiva y de consolidación del ecúmene nacional. Coinciden ambos modelos geopolíticos con la visión de Mackenna y otros autores del “Plan de Defensa del Reyno de Chile” de 1810.   Más tarde, los gobiernos de los decenios liberales desde 1860 en adelante (Santa María, Pinto y Balmaceda) se orientaron a fortalecer el rol mercantil subordinado y la capacidad marítima y naval de Chile en el Pacífico sur, coincidiendo casi exactamente con el “proyecto geopolitico” de los gobiernos conservadores.

La burguesia latifundista chilena, aprendió a tratar al inquilino como inquilino, aprendió a ejercer el poder patronal, ya no solo dentro del fundo, en la hacienda, sino en los lugares del poder y en los territorios de la dominación política y cultural.  Para los oligarcas del siglo xix: Chile era una gran hacienda metafórica y real.

El siglo xix fue paradigmático en este proceso: bajo la hegemonía política, económica, cultural, ideológica y territorial casi incontrastable de una oligarquía terrateniente, comerciante, minera e industrial, la conquista del territorio fue realizada mediante la explotación intensiva de la fuerza de trabajo asalariada (emigrada e inmigrante) sobre territorios vírgenes, mediante el uso de tecnologías extranjeras, a través de la ocupación y la guerra de conquista, con el respaldo del capital inglés.

El gañán o el peon de fundo, fue también mano de obra barata y mal pagada, fue soldado de campaña, obrero industrial o minero y tropa militar de conscripción (desde inicios del siglo xx) al servicio de los intereses de la oligarquia dominante que se abrió camino hacia el sur y hacia el norte del territorio, en una conquista territorial del espacio geográfico que, a continuación fue jerarquizado socialmente, dejando el centro para los patrones y burgueses y las periferias para los pobres y desposeidos.

EL SIGLO XX COMO CONSOLIDACION INCOMPLETA DE LA NACION – ESTADO.

Chile deviene políticamente independiente entre 1810 y 1818, pero pasa a depender de la hegemonía imperial española a la hegemonía imperial inglesa en menos de 20 años.  El capital inglés reemplaza al capital español en pocas décadas y ya a mediados del siglo xix, los puertos chilenos dependen del comercio y la inversión de capital británicos.

El siglo XX asiste a la transición del dominio británico al dominio estadounidense entre las dos grandes guerras, de manera que desdee 1945 en adelante, la hegemonía americana se instala y Chile pasa a pertenecer a la órbita de intereses geopolíticos y geoeconómicos de EEUU.

Tres gobiernos parecen haber mostrado  durante el siglo xx una visión geopolítica propiamente chilena: Pedro Aguirre Cerda, Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende.   Sus gobiernos, dentro de sus respectivas particularidades ideológicas, apuntaron a fortalecer la capacidad industrial del país, reforzaron el rol del Estado, pero no pudieron escapar de la influencia hegemónica estadounidense.  La visión geopolítica de Aguirre Cerda, Frei y Allende se orientaba al reforzamiento del lugar independiente y la presencia soberana de Chile en la escena latinoamericana y mundial y a consolidar el dominio sobre territorio marítimo, continental e insular de la nación.  Esa orientación nacional-estatal, se quiebra con la implantación del régimen militar desde 1973 y que opta por la desnacionalización sistemática de la industria, de la banca y de los recursos  naturales y energéticos, y por una lógica militarista que puso en riesgo la paz con Perú y Argentina.

A lo largo del siglo xx, Chile sigue siendo una nación dependiente y subdesarrollada, suministradora de recursos naturales y materias primas no industrializadas e importadora de capitales y de tecnologías.

Manuel Luis Rodríguez U.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s