Nada menos que la hegemonía global

La confrontación económica y aduanera entre Estados Unidos y la República Popular China, que se ha venido incrementando en el año reciente, esconde mucho más que una guerra comercial y constituye un elemento adicional de la rivalidad estratégica principal en el presente siglo XXI.

Después de la guerra fría.

Concluido el ciclo de la disuasión nuclear y la bipolaridad entre EEUU y la URSS en 1990, el sistema planeta ingresó en una era de incertidumbre donde Estados Unidos, la principal potencia de Occidente se alzó como la única potencia global.

Pero tan pronto EEUU intentó demostrar su predominio en Irak, en Afganistán y en el medio oriente, para asegurarse las fuentes de petróleo, comenzaron a surgir los desafíos emergentes a dicha hegemonía. Cada uno de ellos -las crisis financieras y económicas, el desafío del islam y la emergencia de China como potencia mundial- vienen en definitiva a cuestionar el dominio estadounidense.

Después de la guerra fría, quedó demostrado que Estados Unidos para mantener su hegemonía en el planeta, necesita guerras, necesita intervenir en conflictos armados que le permitan el despliegue de su aparato militar y dar salida a la producción de su maquinaria industrial.

Estados Unidos se mantiene en una posición dominante en el plano estratégico, principalmente porque necesita ocupar sus fuerzas militares en guerras de intervención y en invasiones y conflictos lo más alejados posible de su propio territorio.

El mundo se encuentra hoy en una transición estratégica y geopolítica: una prolongada transición entre un orden unipolar de predominio estadounidense y occidental y un orden multipolar, donde se instala China como la potencia principal del sistema planeta. Pero esa transición no será fácil ni tranquila: estará plagada de episodios de guerra comercial, de conflictos tecnológicos, de esfuerzos por derrotar al adversario en el imaginario cultural del planeta.

Tres hechos marcan este período reciente de la historia contemporánea: la emergencia de nuevos actores internacionales no estatales al mapa de los conflictos mundiales, la recuperación de Rusia como un actor político y militar de importancia en la zona de Eurasia, la emergencia de China a la escena mundial como potencia económica, financiera y tecnológica.

Pero además, el sistema internacional enfrenta un conjunto interdependiente de crisis de carácter sistémico que ponen en riesgo la estabilidad y la prosperidad: una prolongada crisis energética donde las naciones se enfrentan a la necesidad de producir la transición hacia una nueva matriz energética sustentable y renovable; una crisis ambiental y ecológica marcada por el signo precursor del cambio climático, susceptible de ocasionar el colapso del sistema mundial.

Además, una prolongada crisis migratoria, una de las consecuencias de la crisis ambiental, pone en tensión la capacidad de las naciones receptoras: multitudes de seres humanos se desplazan masivamente desde las zonas de pobreza y deterioro ambiental hacia las zonas que perciben de prosperidad y riqueza.

Una prolongada rivalidad hegemónica desde proyectos divergentes en el orden mundial.

Si hay un hecho fundamental que marca como tendencia profunda la época actual en el sistema internacional es la rivalidad hegemónica, una constante confrontación multiforme en múltiples planos (económico, cultural, político, geopolítico, tecnológico) entre las mayores potencias del mundo por asegurar su dominio y predominio.

Si entre 1945 y 1990 la rivalidad hegemónica fundamental que marcó las relaciones internacionales fue entre EEUU y la URSS, hoy en el segundo decenio del siglo XXI, la rivalidad principal, el foco de polarización más importante que marca al sistema internacional es la rivalidad entre EEUU y la República Popular China.

Cabe señalar que mientras la Doctrina de Seguridad Nacional de EEUU establece que China es una competidora estratégica y desafiante de los “valores e influencia de Estados Unidos”, no se encuentra en China una definición de política exterior que sitúe a Estados Unidos como el enemigo a derrotar o el rival a vencer. Se trata de dos concepciones divergentes, diametralmente diferentes respecto del orden mundial y del lugar que cabe a cada uno en ese sistema.

Podría traducirse que mientras EEUU incrementa su ya recargado sistema de armas y sus FFAA para preparar una eventual confrontación militar con sus adversarios, China continúa avanzando en la extensión de su capacidad de producir y comerciar tecnologías, de invertir en investigación y desarrollo, en infraestructura en los países en vías de desarrollo y de promover un nuevo orden mundial donde no hayan potencias únicas que dominen.

Estados Unidos entiende el orden mundial como un mundo donde los valores estadounidenses son la referencia cultural principal, donde reinan las reglas y las estructuras del capitalismo neoliberal.

China entiende el orden mundial como un mundo donde cada actor dispone de la libre autodeterminación para decidir sus sistemas de gobierno y donde se reconoce la multiculturalidad y el desarrollo de sus propios intereses nacionales.

Estados Unidos se enfrenta a una China que -a lo largo de los decenios venideros- va a disponer de un mayor control de su propio espacio geopolítico y geoestratégico en el Asia Pacífico y que se encamina gradualmente a la hegemonía económica y financiera y al logro de la paridad tecnológica. Es altamente previsible que esta rivalidad estratégica a escala de todo el planeta, generará condiciones de desgaste recíproco y donde logrará prevalecer aquella potencia que disponga de la mayor estabilidad interna y de políticas estables de largo plazo y de largo alcance.

La nueva geometría del orden mundial.

Mientras EEUU intenta mantener su presencia y su capacidad de dominio en el mundo, mediante sus fuerzas armadas y su potencia económica y de capital, China participa del proceso de construcción de un nuevo esquema de relaciones internacionales.

Por ejemplo, China y Rusia acordaron el miércoles 5 de junio pasado elevar sus relaciones a una asociación estratégica integral de coordinación de la nueva era.

El Presidente de China expresó en esta ocasión que “ambas partes, se han apoyado con firmeza la una a la otra en sus esfuerzos para defender los respectivos intereses fundamentales y han fomentado una fuerte confianza política y estratégica mutua. Asimismo, ambas partes han impulsado activamente la cooperación integral, cuando la fuerza conductora interna de los lazos bilaterales está surgiendo y la convergencia de los intereses de los dos países se está profundizando”. “China y Rusia han desempeñado papeles activos en los asuntos internacionales y la gobernanza global y han hecho contribuciones importantes al mantenimiento de la paz y la estabilidad mundiales, así como de la igualdad y la justicia internacionales”.

Como en los períodos anteriores de las relaciones internacional, los intereses nacionales de cada Estado constituyen el eje rector de su política exterior.

En este escenario de rivalidad hegemónica, cada potencia está procurando construir su propia alianza, su propio campo de influencia y de alianzas que le permitan jugar en la escena internacional. Mientras EEUU trata de asegurar su propia alianza con Europa, a través de la OTAN y la Unión Europea, China construye gradualmente un esquema de alianzas en Asia Pacífico, en Eurasia, en el sudeste asiático, en el Indico y en el Medio Oriente.

En este juego de la rivalidades globales, América Latina, un continente y espacio geoeconómico y cultural situado en la periferia y como patio trasero de la política exterior de Estados Unidos, sometido a las presiones de las grandes potencias mundiales, y cuyo nivel de desarrollo capitalista, lo mantiene como territorio productor de materias primas, se enfrenta al dilema de determinar en qué esquema geopolítico se inscribe en los años y decenios venideros.

Como en un gran tablero de ajedrez, los movimientos de cada una de las piezas, dan cuenta del juego global de los jugadores principales.

Notas y referencias bibliográficas y documentales.

Buhler, P.: La Puissance au XXI eme siecle. Paris, 2011. Biblis. 616 p.

Gelber, H.G.: El dragón y los demonios extranjeros. Buenos Aires, 2007. RBA Libros.

Rivarola, A.: 21st century geopolitics: integration and development in the age of ‘continental states’. 2016.

Zhengiu Wu: Classical geopolitics, realism and the balance of power theory. Journal of Strategic Studies. Volume 41, 2018.

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Cómo EEUU prepara una guerra contra China y contra Rusia: The Army has a plan for China, and it’s bad news for JLTV and the Chinook

Moving to focus in the Pacific means systems designed for Afghanistan may need to go, according to Army Secretary Mark Esper.

Origen: The Army has a plan for China, and it’s bad news for JLTV and the Chinook

El Tratado de Alianza secreto entre Perú y Bolivia de 1873 – Wikipedia

Tratado Secreto de Alianza Defensiva
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Situación de límites entre Bolivia, Chile, Perú y Argentina tras la firma del Tratado de Límites de 1866 entre Bolivia y Chile.
Tipo de tratado MilitarSecreto
Redacción 1873
Firmado 1873
Lima, Perú
Sellado 6 de febrero de 1873
En vigor 6 de febrero de 1873
Expiración sin fecha de expiración
Firmantes José de la Riva Agüero y Looz Corswarem
Juan de la Cruz Benavente
Partes Flag of Peru (1825-1950).svg Perú
Flag of Bolivia.svg Bolivia
Idioma Castellano
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Texto original:
Tratado de Alianza Defensiva

El Tratado Secreto de Alianza Defensiva, llamado también Pacto Secreto Perú-Bolivia o Tratado Riva Agüero-Benavente, fue un acuerdo internacional suscrito por Perú y Bolivia —mediante sus representantes, José de la Riva Agüero y Looz Corswarem y Juan de la Cruz Benavente, de manera respectiva— en Lima el 6 de febrero de 1873.

Según los signatarios, el pacto tenía el propósito de formar una alianza defensiva, definir el proceso a seguir antes de declarar el casus foederis y, durante la guerra, asignar los costos a pagar frente a cualquier agresión de Chile, país que no es mencionado en el pacto, pero que los signatarios posteriormente nombraron como motivo del pacto para descartar oficialmente a Brasil.

Los historiadores (Gonzalo Bulnes,1:57 Jorge Basadre,2​ Pedro Yrigoyen Diez Canseco,3​ Edgardo Mercado Jarrín3​) consideran que el verdadero objetivo del tratado era imponer a Chile las fronteras convenientes a Perú, Bolivia y Argentina por medio de un arbitraje obligado de la alianza mientras Chile fuese militarmente débil, es decir, antes de la llegada de las fragatas blindadas Cochrane y Blanco Encalada.

Los signatarios preveían la incorporación de Argentina al pacto, pero tras la aprobación de la Cámara de Diputados de Argentina en 1873, la adhesión argentina no fue aprobada por el Senado de ese país en 1874. En 1875 y en 1878 Argentina, en peligro de guerra con Chile, intentó ingresar al pacto, pero Perú rechazó diplomáticamente la oferta. Al comienzo de la Guerra del Pacífico, Perú y Bolivia buscaron la adhesión de Argentina al pacto, y proyectaron ofrecer a cambio los territorios chilenos ubicados entre el 24°S y el 27°S, pero el gobierno argentino rechazó la oferta.

El tratado fue concebido y firmado secretamente y el último de sus artículos establece que no se dará a conocer hasta que los gobiernos lo consideren necesario, lo que no ocurrió sino hasta días antes del inicio de la guerra con Chile. Sin embargo, los historiadores concuerdan en que diplomáticos chilenos fueron por lo menos informados de la existencia de un tratado contra su país aunque no concuerdan sobre cuando y si el contenido del tratado fue conocido y si se le asignó la validez correcta al tratado y a la información.

Otra tesis da cuenta que probablemente el gobierno chileno decidió ignorar la existencia de este tratado, pese a saber de su existencia, ya que el mismo implicaba declarar la guerra, encontrándose las fuerzas armadas chilenas en un paupérrimo estado de preparación.[cita requerida]

El pacto es sumamente controvertido, algunos historiadores lo consideran legítimo, defensivo y circunstancial, además de haber sido conocido por el espionaje de Chile poco después de su firma. Otros historiadores, por el contrario, lo consideran agresivo y causante de la guerra de 1879.4​ Los historiadores difieren también en las razones, extensión y vigencia de su secreto. Las razones de su secreto, la invitación a Argentina y la razón por la cual Perú no permaneció neutral en circunstancias que Bolivia no había cumplido el acuerdo de 1873 al firmar el tratado de 1874 sin informarle,5​ son discutidas hasta hoy.6

Historia del tratado

La política boliviana de Chile consistía en atraer a Bolivia y deshacer la alianza de Perú y Bolivia. La caricatura, publicada por El Barbero en Santiago de Chile el 18 de octubre de 1879, muestra a Hilarion Daza caracterizado como una mujer, siendo cortejada por el jefe de gabinete chileno, Domingo Santa María, con un ramo de flores donde se leen los nombres de Tacna y Arica. Por otra parte, el presidente del Perú Mariano Ignacio Prado recibe un sobre de manos de Daza, por el cual se impone de las intenciones chilenas, a la par que interpela a Santa María por incitar a la infidelidad de la nación del altiplano.7

Contexto histórico.

Tras su independencia, los países de América del Sur acordaron establecer sus fronteras según lo que habían sido durante la colonia española. Pero las fronteras trazadas en los documentos coloniales eran imprecisas y a veces contradictorias y los territorios desconocidos. A fines del siglo XIX la búsqueda de oportunidades económicas en los hasta entonces territorios desconocidos provocó disputas territoriales entre varios países sudamericanos. Había también casos especiales como Tarija, que había pertenecido durante la colonia a (lo que sería más tarde) Argentina, y que deseaba, tras la independencia, pertenecer a (lo que sería más tarde) Bolivia. En pocas palabras, las fronteras no estaban firmemente definidas.

Existían, entre otros casos, fronteras imprecisas entre Perú y Bolivia, Bolivia y Argentina, Bolivia y Brasil, Chile y Argentina, Argentina y Brasil. Perú y Chile no tenían frontera común y la frontera de Chile y Bolivia había sido definida en 1866 por un tratado que la determinó en el paralelo 24°S, pero que obligaba a ambos países a compartir por partes iguales los ingresos provenientes de impuestos a la explotación de metales extraídos desde la llamada “zona de mutuos beneficios” que comprendía la región entre los paralelos 23°S y 25°S.

Al comienzo de la década de 1870, las relaciones entre Chile y Bolivia estaban tensas, debido a que ambos países no se avenían en la forma de cobrar, controlar y transferir a Chile la parte de los impuestos cobrados por Bolivia en la zona de beneficios mutuos. Se sumaban otros desacuerdos como si el recientemente descubierto mineral de plata de Caracoles estaba dentro o fuera de la zona de beneficios mutuos y cuales debían ser los “metales” mencionados en el tratado.

Argentina y Chile tenían pretensiones sobre la Patagonia y Tierra del Fuego que no lograban resolver y que se tensaban cada vez más a medida que los países crecían económicamente y sus medios de transporte los acercaban más. Brasil tenía discrepancias con Bolivia, Perú y Argentina, pero no con Chile, por lo cual era posible que dadas ciertas circunstancias ambos países podrían tener intereses comunes.

En agosto de 1872, Quintín Quevedo, político boliviano partidario del depuesto Mariano Melgarejo, salió con una expedición desde Valparaíso para derrocar al gobierno boliviano, supuestamente con la anuencia de las autoridades chilenas. Su intento fracasó, pero para el gobierno boliviano fue una prueba de la animadversión del gobierno chileno. El gobierno peruano, que desde la guerra hispano-sudamericana tenía una supremacía naval en el Océano Pacífico con sus poderosos navíos de guerra; la fragata blindada Independencia y el monitor blindado Huáscar, y controlaba el comercio internacional de Bolivia a través del puerto de Arica, advirtió al gobierno chileno que Perú no toleraría una intervención extranjera en Bolivia.

Chile, Perú y Bolivia tenían intereses económicos en el salitre depositado en las provincias de Tarapacá (en Perú) y Antofagasta (en Bolivia). Los depósitos salitreros en Chile eran económicamente irrelevantes, pero las empresas y el trabajo de chilenos eran importantes en Perú y Bolivia en la explotación del salitre y Valparaíso era el centro comercial donde se tranzaba el producto y desde donde se abastecía la desértica zona de explotación. El 18 de enero de 1873, el gobierno peruano, acosado por el déficit fiscal, decretó el estanco del salitre (el que por ineficaz nunca fue aplicado), como una medida destinada a aumentar los ingresos provenientes del guano a través del control del precio y cantidad del salitre exportado y es discutido si ya en ese entonces Perú intentó controlar el precio del salitre boliviano.

Génesis del tratado.

Frente al ímpetu de las inversiones y trabajo chileno en Tarapacá y Antofagasta,8​ el Perú sintió amenazada su supremacía en la costa del Pacífico. Por su parte, en noviembre de 1872 y ante la imposibilidad de resolver los asuntos derivados del tratado limítrofe con Chile de 1866 (las negociaciones Corral-Lindsay estaban aún en curso), la Asamblea boliviana autorizó secretamente a su gobierno negociar y ratificar una alianza con Perú sin necesidad de posterior aprobación por la asamblea.

El plenipotenciario boliviano Juan de la Cruz Benavente comenzó las gestiones para la suscripción del tratado secreto en los últimos días de 1872, culminando con el trascendental documento firmado el 6 de febrero de 1873. El congreso peruano, presidido por Francisco de Paula Muñoz, actuando como secretarios Félix Manzanares y José María González, lo aprobó el 22 de abril, al parecer con solo nueve votos en contra. Las actas de estas sesiones desaparecieron más tarde del archivo del Congreso y nunca han vuelto a ser encontradas.9

Para fortalecer el pacto contra Chile y como estaba previsto en el pacto, Perú buscó inmediatamente la adhesión de Argentina al tratado y envió a Buenos Aires a Manuel Yrigoyen (no confundir con el contemporáneo argentino Bernardo de Irigoyen) para promover sus propósitos. La tarea de M. Yrigoyen fue coronada inicialmente por el éxito y el 24 de septiembre de 1873 la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la adhesión al pacto y fondos adicionales para el ministerio de guerra por $6,000,000. El gobierno argentino bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento y con Carlos Tejedorcomo ministro de relaciones exteriores, necesitaba aún la aprobación del Senado argentino.N 1:308

A pesar de los ingentes esfuerzos de M. Irigoyen, que de paso manejaba la política exterior boliviana en Buenos Aires, los tres aliados no lograban conciliar sus intereses: Argentina y Perú temían provocar a Brasil e incitar un eje Chile-Brasil. Para subsanar ese escollo Perú, discretamente, aseguró al Brasil que el tratado no estaba dirigido contra él ni afectaba sus intereses y más aún, el presidente peruano Manuel Pardo pidió a Argentina y Bolivia introducir un nuevo artículo, complementario al tratado, asegurando que el tratado no estaba orientado contra Brasil sino solo contra Chile:1:9410

La alianza no tratará cuestiones que por razones politicas o territoriales puedan ocurrir entre la confederación y el Brasil, sino que se tratará solamente de cuestiones limítrofes entre Argentina, Bolivia y Chile y los otros asuntos que puedan sucitarse entre las partes signatarias.

Manuel Pardo Artículo a agregar al tratado para satisfacer a Brasil

Sin embargo, Bolivia y Argentina no se avenían en el asunto Tarija-Chaco. Argentina deseaba marginar a la militarmente débil Bolivia como detonante de un casus foederis y ofreció un pacto Argentina-Perú que protegería a Perú contra un pacto Chile-Bolivia.11​ Perú rechazó esa opción porque, no teniendo frontera con Chile, comprometía al Perú en la disputa de la Patagonia y Tierra del Fuego sin comprometer a Argentina en la protección de los intereses peruanos sobre el salitre boliviano.12:309

El 28 de septiembre de 1873 la materia fue discutida en el Senado argentino y la decisión fue pospuesta hasta el 1 de mayo de 1874. Aparentemente fue aprobada, faltando solamente la aceptación de ciertas declaraciones que posteriormente fueron resistidas por el ministro boliviano de relaciones exteriores Mariano Baptista.1:78

Entretanto el tratado tendría pronto una consecuencia. Para superar las desavenencias causadas por la aplicación del tratado limítrofe de 1866, los negociadores Lindsay (Chile) y Corral (Bolivia) habían acordado en 1873 un tratado complementario al limítrofe de 1866, con él se esperaba arreglar los asuntos pendientes con ventajas para ambos países. Este tratado complementario fue aprobado en Chile pero la asamblea de Bolivia, bajo la influencia peruana, rechazó el tratado:13

El tratado Corral-Lindsay fue muy mal visto por el gobierno y por la prensa peruana. Aconsejó aquél al de Bolivia insistentemente que lo denunciara, así como el tratado de 1866, con el propósito de obtener un arreglo mejor o de dar lugar, con la ruptura de las negociaciones, a la mediación del Perú y de la Argentina.

Jorge Basadre Historia de la República del Perú

De hecho, en una carta del ministro de relaciones exteriores del Perú, Riva-Aguero, a su representante en Bolivia, La Torre, le instruye:1:75

Agosto 6.–Asi pues, lo que a ésta [Bolivia] conviene es no perder tiempo en dilaciones inútiles que a nada conducirán sino a permitir que Chile se arme suficientemente. Si el gobierno de Bolivia comprende sus intereses, si quiere no perder parte o todo su litoral, debe decir de una vez su última palabra respecto del Tratado de 1866 i de la Convención Corral-Lindsay: debe romper definitivamente esos pactos, bien sea haciendo que la Asamblea estraordinaria desapruebe el uno i resuelva la sustitución del otro por los insuperables inconvenientes que ha encontrado en la práctica, bien sea adoptando otro medio que conduzca al mismo resultado, pero procurando siempre que, el rompimiento de relaciones no lo haga Bolivia sino que sea Chile quien se vea precisado a llevarlo a cabo.

Rotas las relaciones i declarado el estado de guerra Chile no podria sacar ya sus blindados i, sin fuerzas bastantes para atacar con ventaja, se vería en la precision de aceptar la mediación del Perú, la que en caso necesario se convertiría en mediación armada si las fuerzas de aquella República pretendiesen ocupar Mejillones i Caracoles.

A las anteriores consideraciones puede US. agregar otras que no dudo acabarán de decidir al Gobierno de Bolivia a adoptar la línea de conducta indicada. Me refiero a la casi seguridad que tenemos de la adhesión a la alianza por parte de la República Arjentina.

José de la Riva Agüero, Ministro de Relaciones Exteriores del Perú Carta del 6 de agosto de 1873 al Embajador peruano en Bolivia Aníbal Víctor de la Torre

Caricatura publicada el 22 de noviembre de 1879 en la revista chilena “El Barbero”. Daza (al extremo izquierdo), Prado, y Nicolas Avellaneda (con el sombrero de cilindro) se han colocado ellos mismos en la balanza para contrarrestar, infructuosamente, la supremacía militar chilena durante la guerra, representada por una inmensa bala de cañón que ha puesto el chileno Santa María, considerado el cerebro del gobierno chileno durante la guerra.12:394
En realidad, el gobierno chileno cedió sus derechos sobre la Patagonia oriental a cambio del Estrecho de Magallanes completo, durante la guerra, para evitar una guerra en dos frentes.

Cambio en la actitud boliviana y llegada de la fragata blindada Cochrane.

Mientras Perú y Argentina buscaban la forma de llegar a un acuerdo, ocurrieron dos hechos que modificaron completamente la situación.

Bolivia se desilusionó del pacto, persiguió sus propios objetivos y decidió sustituir el tratado de 1866.14:1072​ El 6 de agosto de 1874 los gobiernos de Chile y Bolivia firmaron el tratado de límites de 1874.

El 26 de diciembre de 1874 llegó a Chile la fragata blindada Cochrane que, aún estando sin sus terminaciones, volcó el balance del poder naval a favor de Chile en el Pacífico. A partir de ese momento, Perú se percató de que no debía ser arrastrado a un conflicto con Chile por la Patagonia y que Argentina no deseaba ir a la guerra con Chile por territorios bolivianos.

Estos dos eventos, mas el cambio de gobierno en Argentina de Sarmiento a Nicolás Avellaneda pusieron fin, por el momento, a los esfuerzos para obtener la adhesión de Argentina al pacto. Perú ordenó a su representante en Buenos Aires, cesar esos intentos y rechazar diplomáticamente cualquier intento argentino de ingresar al pacto.15

En 1875 y 1878, cuando se inflamó nuevamente la disputa territorial entre Chile y Argentina, fue Argentina la que buscó ingresar al pacto. En 1875 el ministro de relaciones exteriores del Perú ordenó a su ministro en Buenos Aires, en varias cartas, impedir la adhesión argentina cuidadosamente. Querejazu las resume:16N 2

La Argentina cree que adhiriéndose a nuestro tratado arribará a una solución favorable en sus cuestiones con Chile… Es indispensable que proceda usted con la mayor cautela y tino… En caso de que encuentre un pretexto natural para suspender este asunto, hágalo…pero es preciso que sea un pretexto muy bueno, que no choque ni parezca violento.

Anibal Víctor de la Torre, Ministro de Relaciones Exteriores del Perú Cartas de julio y agosto de 1875 a su representante en Buenos

Guerra del Pacífico y el tratado.

Reconocimiento público del tratado.

En febrero de 1878, Bolivia impuso un impuesto sobre las compañías chilenas que trabajaban el salitre en Antofagasta. El gobierno chileno protestó y solicitó una mediación para resolver el problema. En noviembre, el gobierno chileno advirtió que la imposición del impuesto anularía el tratado de límites y renacerían para Chile los derechos anteriores al tratado. El gobierno boliviano ordenó a comienzos de febrero el embargo y remate de los bienes de la compañía chilena para el 14 de febrero de 1879. Ese día 200 soldados chilenos ocuparon el puerto y la ciudad bajo el aplauso de la población mayoritariamente chilena.

Bolivia solicitó a Perú la declaración del casus foederis. Perú ofreció a Chile y Bolivia mediar en el asunto. Ambos gobiernos aceptaron la oferta. Cuando el mediador José Antonio de Lavalle en Santiago y el presidente del Perú Ignacio Prado fueron cuestionados por el gobierno de Chile sobre la existencia de un tratado secreto de alianza entre Perú y Bolivia, el gobierno peruano reconoció públicamente por primera vez la existencia del tratado.

Ante la exigencia de Chile al Perú de declararse neutral, Perú pidió más tiempo para una consulta al congreso. Sin esperar la respuesta Chile declaró la guerra a ambas naciones el 5 de abril de 1879, dando, entre otras razones, la existencia del tratado secreto.

Según el gobierno de Chile, la existencia del tratado fue una de las causas de la guerra.

El tratado en la Guerra del Pacífico.

Caricatura publicada en Chile durante la Guerra del Pacífico, muestra como Aníbal Pinto, con los laureles de la victoria, se corta un pedazo de América, Avellaneda abraza la Patagonia. Prado y Daza deben observar impotentes la pérdida de su territorio.

Su publicación en Chile poco antes del estallido de la guerra, tuvo un enorme impacto sobre la opinión pública, que obligó al gobierno a considerar Perú no más como neutral sino como un aliado de Bolivia.17

Al comienzo de la guerra, Perú y Bolivia proyectaron entregar los territorios chilenos entre el 24°S y el 27°S a Argentina a cambio de su entrada a la guerra. Más tarde la oferta fue repetida por Manuel Irigoyen al presidente argentino Avellaneda, pero fue rechazada por Argentina por falta de una escuadra adecuada para enfrentar a la chilena.12:38718

Ya en guerra, Perú y Bolivia acordaron la normas sobre subsidios y contingentes de fuerzas de mar y tierra que debería aportar y costear cada una, según el tratado secreto, y que tras la guerra le serían cobrados a Chile como indemnización de guerra. En Bolivia fue muy criticado el acuerdo porque hizo cargar el costo de la guerra sobre Bolivia.19

Durante la conferencia de paz en Arica sobre el buque de guerra estadounidense USS Lackawanna en octubre de 1880, Chile exigió la abrogación del tratado. La conferencia no tuvo éxito.20

Tras la batalla de Tacna en 1880, las tropas bolivianas no volvieron a luchar contra Chile (aunque si continuaron algunos soldados) y el aporte de Bolivia se restringió a material de guerra entregado al Perú.

Invocación del tratado por el Perú en 1879.

Según Basadre, tras el fracaso de la adhesión de Argentina y el tratado de límites de 1874, Perú mantuvo una actitud pasiva. Perú no buscó problemas con Chile, ni hizo un ataque preventivo antes de que Chile alcanzara la supremacía, ni se rearmó para igualar a Chile, ni rescindió el pacto secreto para no provocar una alianza Chile-Bolivia.21

H. Pereyra22​ considera roto el artículo VIII del pacto de 1873 (“no concluir tratados de límites o de otros arreglos territoriales sin conocimiento previo de la otra parte contratante”) y con ello nulo el tratado. Otros como J. Basadre23​ piensan que “El tratado quedaba silenciosamente en reserva, como recurso extremo …”. Según Querejazu, quien cita un informe de Serapio Reyes Ortiz, por lo menos al inicio de la crisis, el gobierno peruano no consideraba vigente el tratado de 1873 debido a la inconsulta firma de Bolivia en el tratado de 1874.24

Las razones dadas por los historiadores para la declaración peruana del casus foederis han sido el honor, la defensa de una república hermana, la presión de la política interna, la creencia de que Chile avanzaría de cualquier manera sobre Tarapacá y el temor de empujar a Bolivia a los brazos de Chile.

Divergencia sobre el conocimiento del tratado en Chile antes de su publicación.

No existe unanimidad entre los historiadores si acaso el gobierno de Chile conocía en su totalidad el contenido del tratado, si lo consideraba vigente o siquiera le daba validez a los rumores.

El historiador chileno Mario Barros asegura que Carlos Walker Martínez (embajador chileno en Bolivia) sabía de su existencia, que Joaquín Godoy (emb. chileno en Lima) lo memorizó casi correctamente, y que Guillermo Blest Gana (emb. chileno en Buenos Aires) supo de las líneas generales poco después de ser tratado en la Cámara de Diputados y que Brasil lo publicó íntegramente en su Boletín de Pactos Internacionales y posteriormente los Estados Unidos de América lo habrían publicado en la revista Foreign Relations en la edición del 15 de enero de 1874. Sin embargo, comenta Manuel Barros, pese a la gravedad y evidencia de la información, solo cuatro personas creyeron a Blest Gana cuando personalmente le informó al gobierno.12:313ff

Por su parte, el historiador peruano Basadre hace notar que Walker Martínez (vinculado familiarmente al canciller boliviano Baptista) aludió a la existencia de la alianza en su libro Páginas de un viaje a través de la América del Sur (Santiago, 1876, p. 217); y que Blest Gana compró el texto completo del tratado a través de la legación brasileña en Buenos Aires, hecho que fue revelado por el publicista chileno Anselmo Blanlot (mencionado también por Mario Barros).25​ El historiador Percy Cayo afirma también que Blest Gana llegó a presenciar parte de la discusión sobre el tratado en el senado argentino.26

Por el contrario, Sergio Villalobos argumenta que los conocimientos de Blest Gana eran vagos e imprecisos (informó de la sesión secreta como sesión para la compra de armas) y que J. Godoy no pudo haber sabido del pacto ya que el 28 de enero de 1874 escribió que un proyecto tal había quedado en mera tentativa. Walker Martínez, escribe Villalobos, no habría dado crédito a los rumores y por eso había comenzado las negociaciones que dieron como resultado el tratado de límites con Bolivia. Villalobos ve en la aceptación chilena de una mediación peruana en el conflicto con Argentina, en 1877, una prueba de que el gobierno chileno no sabía (o no tomaba en serio los rumores) acerca de un tratado secreto entre Bolivia y Perú. También asegura Villalobos que ni la supuesta edición brasileña ha sido jamás encontrada y la estadounidense era solo una nota que concluía en que el tratado no había sido aprobado.14:141ff

El diplomático peruano Antonio de Lavalle asegura en su informe acerca de su mediación,27​ que hasta su salida hacia Chile en marzo de 1879 él personalmente desconocía el tratado y que, además, durante un encuentro con el entonces presidente del Perú Pardo, le preguntó su opinión sobre las dos fragatas blindadas que Chile había mandado a construir en Europa y que la respuesta del presidente había sido “Yo también tengo dos acorazados, uno se llama “Bolivia” y el otro “Buenos Aires”, pero que él, Lavalle, no había deducido de la respuesta la existencia de un tratado. Así mismo, el historiador boliviano Querejazu afirma que el dictador boliviano Daza fue informado de la existencia del tratado solo en diciembre de 1878.28

Consecuencias y apreciación del tratado.

La primera consecuencia del tratado fue el acercamiento entre Chile y Brasil.

De acuerdo a Jorge Basadre Perú descuidó sus defensas militares por su desmedida confianza en el tratado. A pesar de que no logró la adhesión de Argentina siguió confiando en sus blindados Bolivia y Buenos Aires, en referencia a la frase de M. Pardo.29

Bolivia, confiada en su alianza militar con Perú, afrentó a Chile con la violación del tratado de 1874.303132

Jorge Basadre señala que fue un error que fuera firmado con carácter de secreto, ya que un documento de ese tipo, que debía pasar forzosamente por tres cancillerías y tres parlamentos para su aprobación, era imposible que se mantuviera secreto.33​ Modesto Basadre escribió sobre el tratado: “unos cuantos combatimos la tal alianza; yo el más encarnizado… se aprobó el Tratado de Alianza a las tres de la mañana. Pedí la palabra y dije: …que tenía pleno convencimiento que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos maldecirán la aprobación de ese fatal Tratado”34

Interpretación histórica del tratado.

Los historiadores concuerdan en los hechos básicos que hacen el tratado pero difieren sobre el cómo se debe interpretar su contenido y origen.

  • Todos coinciden en que el propósito del tratado era aislar y obligar militarmente a Chile a modificar sus fronteras de acuerdo a los intereses de Argentina, Bolivia y Perú mientras Chile fuese militarmente débil, es decir antes de la llegada de las fragatas blindadas Cochrane y Blanco Encalada.
Gonzalo Bulnes,1:57 escribe:

La La síntesis del Tratado secreto era ésta: la ocasion, el desarme de Chile: el pretesto para producir el conflicto, Bolivia: utilidad del negocio, la Patagonia i los salitres

Jorge Basadre2​ escribe (Cap. 1, pág. 8):

La gestión diplomática peruana en 1873 ante la Cancillería de Bolivia fue en el sentido de que aprovechara los momentos anteriores a la llegada de los blindados chilenos para terminar las fatigosas disputas sobre el tratado de 1866 y de que lo denunciase para sustituirlo por un arreglo más conveniente, o bien para dar lugar, con la ruptura de las negociaciones, a la mediación del Perú y la Argentina.

Basadre explicó en (Cap. 1, pág. 8):

La alianza al crear el eje Lima-La Paz con ánimo de convertirlo en un eje Lima-La Paz-Buenos Aires, pretendió forjar un instrumento para garantizar la paz y la estabilidad en las fronteras americanas buscando la defensa del equilibrio continental como había propugnado “La Patria” de Lima.

anteriormente (Cap. 1, pág. 6) y en vísperas de que fuese suscrito el tratado, Basadre había expuesto lo explicado por “La Patria”:

El Perú, según este articulista, tenía derecho para pedir la reconsideración del tratado de 1866. La anexión de Atacama a Chile (así como también la de Patagonia) envolvía una trascendencia muy vasta y conducía a complicaciones muy graves contra la familia hispanoamericana. El Perú defendiendo a Bolivia, a sí mismo y al Derecho, debía presidir la coalición de todos los Estados interesados para reducir a Chile al límite que quería sobrepasar, en agravio general del uti possidetis en el Pacífico. La paz continental debía basarse en el equilibrio continental.

Yrigoyen3​ explica:

Tan profundamente convencido estaba el gobierno peruano de la necesidad que había de perfeccionar la adhesión de la Argentina al Tratado de alianza Peru-boliviano, antes de que recibiera Chile sus blindados, a fin de poderle exigir a este país pacíficamente el sometimiento al arbitraje de sus pretensiones territoriales, que, apenas fueron recibidas en Lima las observaciones formuladas por el Canciller Tejedor, se correspondió a ellas en los siguientes términos…

Edgardo Mercado Jarrín35​ asevera:

El plan que el gobierno peruano proponía, sobre la base de la triple alianza, era este: “interponer nuestros buenos oficios si las cosas llegaran a un rompimiento, y proponer que los puntos cuestionados se sometan a un arbitraje. Si los buenos oficios no fuesen aceptados, entonces hacerles comprenderque asumimos el carácter de mediadores y que ligados como nos hallábamos, por un tratado, tendríamos que ayudar con nuestra fuerza si no se accedía a sujetarse a un arbitraje.

  • Todos coinciden que el tratado fue concebido y firmado secretamente y que nunca fue comunicado oficialmente a Chile sino hasta unos días antes del inicio de la Guerra del Pacífico.
  • Los historiadores difieren en cuanto sabía Chile sobre la existencia, contenido y validez del tratado.14:143–150
  • Los historiadores difieren si un control peruano sobre las salitreras bolivianas fue inspiración del tratado. Jorge Basadre niega esa intención pero Gonzalo Bulnes y Hugo Pereyra la consideran posible, el último en base también a un escrito del historiador contemporáneo Pietro Perolari–Malmignati que menciona el control del salitre como causa principal para la suscripción del tratado secreto.22​ Asimismo, es sabido que el ministro de RR.EE. del Perú Riva Agüero informó el 9 de enero de 1873 al plenipotenciario chileno en Lima, J. Godoy, que Bolivia y Perú formarían un estanco del salitre en Bolivia y que Perú se comprometía a comprar el salitre del estanco al mayor precio.14:1291:87

El historiador peruano Jorge Basadre asegura que fue una alianza defensiva acordada para proteger las salitreras de Tarapacá, vecinas de las salitreras bolivianas en Antofagasta y también para prevenir un eventual pacto chileno-boliviano que persiguiera la entrega de las provincias peruanas de Tacna y Arica a Bolivia. Basadre niega cualquier interés económico peruano en las salitreras bolivianas, por lo menos en 1873 y argumenta que la ley del estanco del salitre del 18 de enero de 1873 fue una iniciativa del poder legislativo peruano y no del ejecutivo, que era partidario solo de un impuesto a la exportación; además, de que en 1876, cuando el Perú comenzó a interesarse en la compra de licencias de explotación del salitre boliviano, ya no tomaba iniciativas militares y diplomáticas para cercar a Chile, habiendo descartado la entrada de Argentina en el pacto.3637

Otro historiadores peruanos consideran el tratado legítimo, inofensivo, y mal entendido porque dio a Chile un pretexto para la guerra,38​ y que las negociaciones peruanas en Buenos Aires era solo una actitud de defensa.12:372

El historiador chileno Gonzalo Bulnes argumenta que el tratado obligaba más a Bolivia y menos a Perú. Dado que Perú no tenía frontera con Chile, el único conflicto territorial que podía emerger era uno entre Chile y Bolivia y que por eso Perú podía permanecer neutral acogiéndose al artículo III (derecho de decidir si la ofensa recibida por la otra es un casus foederis), al contrario de Bolivia que estaba atada a Perú por el artículo VIII que restringía el derecho de los signatarios a celebrar tratados que afectaran las fronteras. El Perú no debía temer por sus territorios de Tarapacá, porque las pretensiones chilenas llegaban solo al paralelo 23°S y en cualquier caso una franja de territorio boliviano, que incluía Cobija y Tocopilla, permanecería entre Perú y Chile, acusa Bulnes.1:63–

José Antonio de Lavalle, quien encabezó la mediación peruana en Chile durante la crisis del Impuesto de los 10 centavos, considera que haber rechazado el casus foederis en 1879 hubiese exitado la más intensa indignación en los bolivianos y el desprecio más profundo en los chilenos y hubiese duplicado a los enemigos de Perú. Finalmente, ve el tratado como una gravísima falta de Pardo, y escribe:hay en política faltas inevitables, que son consecuencia , no de una pretendida fatalidad, sino de una serie natural de causas y de efectos.39:20-29

Fuentes y referencias.

Declaración de Ilo de los Presidentes de Perú y Bolivia, 2010

Los Presidentes de la República del Perú, Alan García Pérez y del
Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, reunidos en la
ciudad de Ilo, el 19 de octubre de 2010:
Convencidos que deseamos construir una fraternidad que sea testimonio
imperecedero de la identidad común que nos une, del presente solidario y
comprometido que estamos cimentando y de un futuro digno y soberano
para nuestros hijos.

nortechile
Deseosos de dotar a la amistad renovada de signos visibles y concretos
que se patenticen en una complementación sincera y recíprocamente
beneficiosa.
Decididos a fortalecer la democracia política y forjar una democracia
económica, social y cultural para nuestros pueblos.
Resueltos a promover y proteger las libertades que permitan a nuestras
sociedades un desarrollo con sentido humano dentro de la diversidad y la
complementariedad.
Reafirmamos nuestro deseo de construir sociedades democráticas, con
libertad, igualdad y pleno respeto a los derechos y la dignidad humana.
Capaces de mirar el pasado para aprender de nuestros errores pero,
audaces en la lucha por un presente donde nos preparemos para vivir en
armonía con la naturaleza y el medio ambiente.
Persuadidos de que la reunión de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático, que se realizará en Cancún del 29 de noviembre al 10 de
diciembre del 2010 sobre el cambio climático, debería consagrar el respeto
al cumplimiento del régimen legal vigente sobre el cambio climático, la
voluntad de enfrentar los desastres y las desigualdades que se derivan de
los efectos del cambio climático, así como el reconocimiento del valor
esencial que tiene la suscripción de las enmiendas al Protocolo de Kioto.
Persuadidos de la vigencia del proyecto histórico de la integración andina y
la concertación de políticas en el ámbito sudamericano.
Convencidos que el enclaustramiento marítimo boliviano constituye una
situación que afecta las potencialidades de su desarrollo económico y social
y que una visión solidaria de la integración entre ambos países contribuye a
la mejora de la cualidad marítima de Bolivia, de manera independiente a la
solución histórica que sobre la materia los gobiernos de Bolivia y Chile
puedan adoptar, respecto de la cual el Perú siempre tendrá una actitud
constructiva y no será un obstáculo en el caso que, en el marco de las
conversaciones bilaterales boliviano – chilenas, se llegue a un acuerdo
sobre el acceso al mar de Bolivia, en conformidad a las disposiciones del
Tratado de 1929 y su Protocolo Complementario.
Por todo lo expresado el Perú, en signo de sincera amistad y en el contexto
de la renovada voluntad de ambos gobiernos para desarrollar sus relaciones
bilaterales en los óptimos niveles que las ha caracterizado históricamente,
ha conferido, renovado y ampliado a favor de Bolivia una zona franca
industrial y económica especial (ZOFIE) por 99 años y una zona franca
turística (MarBolivia) también por 99 años, a través de la suscripción del
Protocolo Complementario y Ampliatorio de los Acuerdos de Ilo, el mismo
que establece, entre otros compromisos:
 Acceso permanente al Océano Pacifico a través del Puerto de Ilo.
 Acceso permanente a un punto de atraque en el Puerto de Ilo.
 La ampliación de la zona franca industrial a una zona económica
especial, denominada ZOFIE, por 99 años.
 La ZOFIE que gozará de excepciones, un régimen especial en
materia aduanera, tributaria y el régimen laboral y de seguridad
social.
 Una Zona Franca Turística por 99 años (MarBolivia) donde las
operaciones que se realicen en dicha Zona, estarán exoneradas del
impuesto a la renta, impuesto general a las ventas, impuesto
selectivo al consumo y del impuesto de promoción municipal a partir
de la fecha de entrada en vigencia del Protocolo Complementario
suscrito en la fecha por ambos Mandatarios.
 El derecho de propiedad de las personas naturales y/o jurídicas
inversionistas bolivianas que operen en la ZFT.
3
 El Perú autorizará la presencia de barcos de la armada boliviana y
les otorga derecho de navegación en el puerto de Ilo, a partir de la
entrada en vigencia del presente Protocolo Complementario, para
desarrollar actividades de investigación, cooperación e instrucción.
Los alcances y aspectos específicos de esta materia serán definidos
en el acuerdo que sobre el particular concerten las autoridades de
ambos países.
 La instalación de un Anexo de la Escuela Naval del Estado
Plurinacional de Bolivia conforme al acuerdo que suscriban las
Armadas de ambos países.
 Las inversiones de capitales bolivianos en la ZOFIE y ZFT gozarán
de los mismos derechos que las inversiones peruanas y estarán
plenamente garantizadas.
 Instalaciones para el funcionamiento de una oficina en la que operen
la Aduana Nacional de Bolivia y la Administración de Servicios
Portuarios de Bolivia (ASP-B), en su calidad de agente aduanero, en
la ZOFIE y en el puerto de Ilo.
 Las inversiones de capitales bolivianos en la ZOFIE y ZFT gozarán
de los mismos derechos que las inversiones peruanas y estarán
plenamente garantizadas.
 La libre tenencia, uso y disposición interna y externa de la moneda
extranjera, por la empresa promotora y los usuarios de la ZOFIE, de
la misma manera que en la ZFT; así como la libre convertibilidad de
su moneda nacional.
 Ante un considerable incremento de la carga boliviana en el precitado
Puerto, las acciones necesarias pertinentes con el propósito de que
se reacondicione el Puerto de Ilo por parte del operador, con la
finalidad de permitir el atraque de buques de gran calado.
Asimismo, relievamos los compromisos y decisiones adoptadas en el Acta
de Ilo suscrita el día de hoy, que dinamizan, renuevan y proyectan hacia el
futuro las relaciones bilaterales, entre ellos:
 La decisión de reunir dentro de los próximos 90 días a los principales
órganos de gobierno del “Tratado General de Integración y
Cooperación Económica y Social para la conformación de un
Mercado Común” (TGI), que constituye el marco jurídico de las
relaciones de amistad, cooperación e integración entre ambos
países. La primera reunión del Gabinete Ministerial Binacional se
realizará a más tardar el 30 de enero de 2011 y la primera reunión de
la Comisión Ministerial, integrada por los Ministros de Relaciones
Exteriores y Comercio Exterior, a más tardar el 28 de febrero del
2011.
 La reafirmación del régimen jurídico del condominio de las aguas del
Lago Titicaca, así como los acuerdos bilaterales en el ámbito de la
Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca, Río Desaguadero,
Lago Poopó y Salar de Coipasa (ALT) y la obligación que
compromete a ambos Estados para aprovechar el uso de dichos
recursos única y exclusivamente en función de acuerdos y decisiones
bilaterales y dentro de las políticas de preservación del medio
ambiente, con la finalidad de asegurar un desarrollo local sustentable
y excluyendo todo aprovechamiento o desvío unilateral de sus
aguas.
 La reafirmación de que ni Bolivia ni Perú, en ningún caso, harán uso
unilateral de las aguas de los ríos internacionales de curso contiguo o
sucesivo que comparten, en pleno y riguroso cumplimiento de los
tratados bilaterales vigentes y el derecho internacional.
 La decisión de actualizar y modernizar los instrumentos de gestión
institucional de la ALT, incluyendo su Estatuto Orgánico y adecuar el
Plan Global Director a las nuevas realidades económicas,
ambientales y sociales del sistema TDPS, así como a las
necesidades y requerimientos de sus poblaciones, el establecimiento
de un Grupo Binacional Ad Hoc de Gestión de la ALT, que en un
plazo de 120 días a partir de la firma de la presente Declaración,
presentará una propuesta a los Cancilleres sobre la nueva estructura
institucional de la ALT, su Estatuto Orgánico, así como lineamientos
programáticos de un nuevo Plan Global Director a las nuevas
realidades económicas, ambientales y sociales del sistema TDPS, y
a las necesidades y requerimientos de sus poblaciones.
 La declaratoria de la cuenca del Río Suches como “Zona Crítica de
Daño Ambiental de Prioridad Binacional” e instruyen a sus Ministros
competentes aplicar medidas que permitan corregir los daños
ambientales originados por la actividad minera y el encargo a sus
autoridades competentes la formulación de un “Plan Maestro para la
Gestión Sustentable de la Cuenca del Rio Suches”, sobre la base de
los Términos de Referencia que presente el Grupo Técnico de
Trabajo creado para dicho fin.
 La decisión de refrendar el acuerdo existente para que no se
efectúen acciones ni proyectos unilaterales en relación al uso y
aprovechamiento de las aguas del río Mauri-Maure y reafirmar su
voluntad política de concertar un acuerdo bilateral de uso equitativo y
sostenible de sus aguas, en beneficio mutuo de los pueblos
asentados a ambos lados de la frontera boliviana- peruana, el mismo
que deberá estar concluido en un plazo máximo de seis meses a
partir de la firma de la presente Acta. Asimismo, deciden sustituir las
estaciones existentes en los ríos Mauri–Maure y Caño por estaciones
hidrométricas automáticas, instaladas en el citado río en la estación
Frontera en territorio peruano y la estación Caño en territorio
boliviano elevándolas a la categoría de “Binacional” con el objetivo de
informatizar e integrar información hidrometereológica.
 La Decisión de iniciar antes del 31 de diciembre del 2010 la
construcción de las instalaciones del Centro Binacional de Atención
Fronteriza (CEBAF) en Desaguadero, instalación binacional que
facilitará el tránsito, el comercio, el turismo y la integración fronteriza
entre el Perú y Bolivia. Dentro de los próximos 90 días y mientras
dure la construcción del CEBAF deciden la instalación de módulos de
atención temporal en el puente Carancas sobre el río Desaguadero,
en lo relacionado a los servicios de aduana, migraciones y control
fitosanitario.
 La instrucción dada a las autoridades de transporte y regionales de
ambos países para que concluyan en el curso del año 2011 una
propuesta factible de asfaltado de los 314 kilómetros restantes de la
carretera Tacna – Colpa – La Paz, con el objetivo de fortalecer la
integración peruano-boliviana y para que esta vía se constituya en
una importante ruta para el comercio bilateral y de tránsito de
personas y vehículos hacia el Océano Pacífico.
 La decisión de iniciar en el curso del primer semestre del año 2011
las gestiones necesarias para el financiamiento y construcción del
asfaltado de los 80 kilómetros de la carretera Nareuda – Extrema –
San Lorenzo, lo que permitirá vincular a los Departamentos de Pando
y Beni en Bolivia con la Región de Madre de Dios y el puerto de Ilo
en el Océano Pacífico, constituyéndose en un nuevo eje de
interconexión con la carretera interoceánica del Sur.
Destacamos los compromisos, las decisiones y las directivas que hemos
adoptado en el Acta de Ilo, lo que constituye una hoja de ruta para conducir
la relación bilateral a los niveles históricos de amistad y entendimiento que
siempre la han caracterizado.
Suscrita en la ciudad de Ilo, a los 19 días del mes de octubre de 2010.

POR PERU
Alan García Pérez
Presidente de la República
del Perú

POR BOLIVIA
Evo Morales Ayma
Presidente del Estado
Plurinacional de Bolivia

Texto completo del Protocolo Complementario y Ampliatorio a los Convenios de Ilo suscritos entre Bolivia y Perú, 2010

 

El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia y el Gobierno de la República del Perú, celebran el presente Protocolo Complementario y Ampliatorio al Convenio Marco del Proyecto Binacional de Amistad, Cooperación e Integración “Gran Mariscal Andrés de Santa Cruz” entre los Gobiernos de Bolivia y del Perú suscrito el 24 de enero de 1992;

CONSIDERANDO los vínculos culturales e históricos que unen a sus pueblos;

CONVENCIDOS de la necesidad de profundizar la integración y cooperación entre ambos países;

PERSUADIDOS por el compromiso de desarrollar acciones bajo los principios de complementariedad y solidaridad;

SEGUROS de fortalecer sus relaciones a través del enriquecimiento de la agenda bilateral;

DECIDIDOS a dinamizar la ejecución y ampliación de los acuerdos suscritos en el pasado, mediante su renovación y adecuación a las nuevas realidades de ambos Estados;

TENIENDO EN CUENTA las disposiciones del Tratado General de Integración entre ambos países, así como su voluntad conjunta para proceder a su ejecución plena como expresión de una renovada voluntad política para desarrollar las relaciones de amistad, cooperación, integración y entendimiento entre sus Estados y pueblos;

CONFIADOS en que la implementación de estos convenios fortalecerán los lazos económicos y sociales entre ambos países y generarán mayores oportunidades de desarrollo para sus pueblos.

nortechile

ACUERDAN:

OBJETO

Artículo 1.- El objeto del presente Protocolo Complementario y Ampliatorio, en adelante Protocolo Complementario, es generar las condiciones que permitan implementar y ampliar los convenios suscritos entre los gobiernos de Bolivia y del Perú, a saber:

Proyecto Binacional de Amistad, Cooperación e Integración “Gran Mariscal Andrés de Santa Cruz” entre los Gobiernos de Bolivia y del Perú, en adelante Convenio Marco;

Convenio entre los Gobiernos de Bolivia y del Perú sobre la participación de empresas bolivianas en la zona franca industrial de Ilo, en adelante Convenio ZOFRI;

Convenio entre los Gobiernos de Bolivia y del Perú sobre la participación de Bolivia en la zona franca turística de playa en Ilo, en adelante Convenio ZFT.

FINALIDADES

Artículo 2.- El Perú concede al Estado Plurinacional de Bolivia, por 99 años, computables a partir de la fecha de la entrada en vigor del presente Protocolo, una zona franca industrial y económica especial, en adelante ZOFIE, en el área de terreno otorgada como zona franca industrial de Ilo en 1992 (163.5 hectáreas identificadas en la Nota RE 6-7/03 del 2 de abril de 1993); así como, de manera permanente acceso al Océano Pacífico en el puerto de Ilo y a un punto de atraque. La ZOFIE es una parte del territorio peruano, perfectamente delimitada, conforme a lo establecido en el presente Protocolo Complementario.

El plano anexo y las coordenadas de la ZOFIE corresponden a los siguientes puntos, según UTM con Datum PSAD56:

Vértice Este Norte

A 254861.5198E 8043551.4301N

B 253690.7255E 8043133.6523N

C 252587.4438E 8043982.4359N

D 252495.5318E 8044558.1675N

E 252889.4000E 8044621.2100N

El terminal portuario estará destinado al uso de almacenamiento y transporte de minerales, otros productos básicos, productos manufacturados o almacenados en la ZOFIE, así como contenedores y carga en general. En función del cumplimiento de las disposiciones y los requisitos establecidos por el Decreto Legislativo 1022 y otras normas aplicables sobre la materia.

Se podrán habilitar áreas para la importación y exportación de combustibles, en el marco de la integración energética de la región.

Artículo 3.- El Perú renueva el otorgamiento de una Zona Franca Turística (ZFT), extendiéndose el período de la concesión a 99 años renovables, computados a partir de la fecha de entrada en vigor del presente Protocolo Complementario, en el área geográfica concedida con ese fin en los Convenios de Ilo de 1992. El Gobierno del Perú amplía dicha área con los siguientes puntos expresados en el sistema de coordenadas UTM con Datum PSAD56:

Vértice Este (X) Norte (Y)

A 263488.4200E 8036354.2400N

B 259081.0240E 8038715.8089N

C 259289.8617E 8039105.5289N

D 263541.8064E 8036453.8741N

La zona concedida por el Perú el año 1992 más aquella que ha sido ampliada abarca un área total de 3,58 km2 en el litoral de Ilo, conforme con las coordenadas estipuladas en el presente Protocolo Complementario y el plano anexo, pudiendo Bolivia construir en ella una Terminal Deportiva. Dicha zona se denominará a partir de la suscripción del presente Protocolo “MarBolivia”.

Artículo 4.- La ZOFIE estará destinada al desarrollo de actividades industriales, de comercio exterior (importaciones y exportaciones) de servicios conexos relacionados a éstos, al establecimiento de depósitos francos y a la realización de aquellas actividades auxiliares necesarias para el desarrollo de la misma.

Artículo 5.- En la ZFT se desarrollarán las actividades económicas y de servicios de naturaleza turística, incluyendo la posibilidad de establecer una Terminal Deportiva sobre su línea costera.

Artículo 6.- El Perú garantiza al Estado Plurinacional de Bolivia el libre tránsito de mercancías de y hacia Bolivia con destino a la ZOFIE y el puerto de Ilo, de conformidad con lo dispuesto en el presente Protocolo Complementario y la normativa regional vigente sobre la materia.

Artículo 7.- El Perú garantiza al Estado Plurinacional de Bolivia el libre tránsito de personas y vehículos, desde y hacia territorio boliviano con destino a la ZFT, de conformidad con lo dispuesto en el presente Protocolo Complementario y la normativa regional vigente sobre la materia.

Artículo 8.- El Gobierno del Perú facilitará las conexiones para el acceso a los servicios básicos de agua potable, energía eléctrica y saneamiento básico a la ZOFIE y a la ZFT.

Artículo 9.- Conforme a los tratados vigentes entre ambas Partes, el Perú renueva el otorgamiento permanente del uso de la infraestructura portuaria a favor del Estado Plurinacional de Bolivia.

ALCANCES DE LA ZOFIE

Artículo 10.- Las actividades que se desarrollarán en la ZOFIE gozarán de excepciones, un régimen especial en materia aduanera y tributaria y el régimen laboral y de seguridad social conforme a las disposiciones del presente Protocolo Complementario y sus reglamentos.

ZONA FRANCA TURÍSTICA.

Artículo 11.- El objeto de la ZFT es el turístico y en tal sentido implementar, en armonía con el bien común e interés social y de forma compatible con el uso sostenible del recurso turístico, las obras de infraestructura de servicios turísticos y las actividades económicas netamente turísticas contenidas en el Plan de Desarrollo Turístico de la ZFT que, en un plazo no mayor de 90 días a partir de la entrada en vigencia del presente Protocolo Complementario, el gobierno de Bolivia lo presentará y conjuntamente con el gobierno del Perú definirán los procedimientos de implementación.

Artículo 12.- El Estado Plurinacional de Bolivia propiciará la participación mayoritaria de personas naturales y/o jurídicas bolivianas para que operen como operadores de servicios turísticos en la implementación y desarrollo de la infraestructura y actividades consignadas en el artículo precedente y designará a la empresa boliviana que asumirá la gestión administrativa de la ZFT a que se refiere el artículo 3 del presente Protocolo Complementario, debiéndose celebrar el contrato respectivo.

Artículo 13.- Las personas naturales y/o jurídicas prestadoras de servicios turísticos en la ZFT, respecto de las operaciones que realicen en dicha Zona, están exoneradas del impuesto a la renta, impuesto general a las ventas, impuesto selectivo al consumo y del impuesto de promoción municipal a partir de la fecha de entrada en vigencia del presente Protocolo Complementario hasta el 31 de diciembre del año 2022. Cumplido este plazo y previa evaluación de resultados se podrá prorrogar este régimen.

Artículo 14.- El Perú reconoce el derecho de propiedad de las personas naturales y/o jurídicas inversionistas bolivianas que operen en la ZFT y, de conformidad con la Constitución Política del Perú, garantiza este derecho, siendo de aplicación las disposiciones estipuladas en el Código Civil, en lo que se refiere a la propiedad que corresponda a sus respectivos titulares. Las inversiones que se efectúen en la ZFT gozan de las garantías que otorga el Decreto Legislativo No 662.

Artículo 15.- La empresa boliviana, para la construcción de su sede y demás obras a su cargo para cumplir sus funciones, gozará de los mismos beneficios que el convenio ZFT y que el presente Protocolo Complementario otorgan a las personas naturales y/o jurídicas prestadoras de servicios turísticos en la ZFT.

DE LA EMPRESA PROMOTORA

Artículo 16.- La empresa promotora boliviana en la ZOFIE, conformada mayoritariamente por personas jurídicas o naturales públicas y/o privadas bolivianas podrá adoptar cualquier forma societaria. Asimismo, podrá ser privada, mixta o pública, y deberá estar inscrita en los registros correspondientes del Estado Plurinacional de Bolivia y del Perú para iniciar sus operaciones. Dichas empresas serán designadas por el gobierno de Bolivia.

TRATAMIENTO DE LA CARGA

Artículo 17.- El Perú renueva el libre uso de sus instalaciones portuarias en Ilo, a través de la administración portuaria nacional asegurando libre tránsito para todo tipo de cargas y materiales desde y hacia Bolivia y facilitará el servicio a la carga boliviana, tanto de importación como de exportación, a través del Terminal portuario de Ilo, en las condiciones más favorables que corresponden al trato nacional y los regímenes más apropiados, en eficiencia y costo de los servicios, para lo cual cuenta con disponibilidad inmediata, de conformidad con la normativa andina.

Artículo 18.- El operador portuario y aeroportuario, podrá cobrar únicamente el importe de los servicios que efectivamente brinde a la carga y cuyas tarifas se encuentren reguladas, que provenga o tenga como destino la ZOFIE, no pudiendo exceder las tarifas máximas aplicadas en la zona portuaria de Ilo y aprobadas por el organismo regulador (OSITRAN). La carga será exonerada del pago de impuestos internos que graven la importación, teniendo en cuenta además las decisiones adoptadas en la Comunidad Andina sobre la materia.

TRATAMIENTO A LAS NAVES

Artículo 19.- Se consideran naves con bandera del Estado Plurinacional de Bolivia las matriculadas como tales de acuerdo a su legislación interna. La autoridad competente de Bolivia hará conocer a su similar del Perú la nómina de las naves de su bandera habilitadas para operar al amparo del presente Protocolo.

Artículo 20.- El Perú autorizará la presencia de barcos de la Armada boliviana y les otorga derecho de navegación en el puerto de Ilo, a partir de la entrada en vigencia del presente Protocolo Complementario, para desarrollar actividades de investigación, cooperación e instrucción. Los alcances y aspectos específicos de esta materia serán definidos en el acuerdo que sobre el particular concerten las autoridades de ambos países.

Artículo 21.- La autoridad competente del Perú, con los medios disponibles, brindará asistencia y salvamento a las naves de bandera boliviana que lo requieran de conformidad con lo dispuesto en la legislación peruana y las normas internacionales vigentes.

Artículo 22.- Las naves de bandera boliviana gozarán de libertad para efectuar tareas de transporte que se deriven del presente Protocolo Complementario y de convenios específicos de cooperación u otras demandas que requiera el Perú.

Seguir leyendo Texto completo del Protocolo Complementario y Ampliatorio a los Convenios de Ilo suscritos entre Bolivia y Perú, 2010

Reflexión y análisis geopolítico desde el sur del sur del planeta

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