PRÓLOGO.
Este ensayo tiene por objeto sintetizar un conjunto de conceptos teóricos e históricos, desde una perspectiva marxista de análisis geopolítico y geoeconómico, acerca de los orígenes del capital y del trabajo en la región de Magallanes y la Patagonia en el siglo xix.
El capital y el trabajo son dos categorías que aparecen estrechamente asociadas, en cuanto expresiones de una realidad social –de una formación social- caracterizada por la existencia de clases sociales distintas y antagónicas, en la concepción marxista, pero en el caso específico del desarrollo inicial de la economía magallánica y patagónica, puede afirmarse que el trabajo fue anterior al capital.
El obrero, el empleado, el artesano, el gañán o el peón a que alude este ensayo, es un producto objetivo del capitalismo, de un modo de organización de la economía, del territorio y de las relaciones sociales, basado en la utilización y explotación extensiva e intensiva de la fuerza de trabajo a cambio de una remuneración. En el proceso del trabajo, el obrero o el trabajador en general, invierte una parte -siempre variable en proporción- de su energía y esfuerzo físicos, de actividad intelectual y psicológica, de motivación y de información.
El trabajo es una actividad a la vez, individual y social. Es individual en la medida en que cada individuo ejecuta una tarea, una faena determinada la que forma parte de un sistema más o menos organizado de producción. Pero, es social, en la medida en que generalmente, el individuo trabajador está inserto en un conjunto de individuos que ejecutan una serie establecida o una secuencia ordenada de actividades, todas interdependientes entre sí. Es de esta colectividad que realiza un mismo tipo de trabajo, que produce un mismo tipo de productos, de donde surge a continuación el espíritu de cuerpo y la cohesión, así como una conciencia social común, la que resultará después en una organización que los agrupe.
Siempre dentro de este concepto, hemos de entender que el trabajo es una actividad consciente, racional, realizada por el trabajador, en el contexto de una unidad productiva o empresa y de un mercado económico. Hablamos entonces del trabajo asalariado. Durante todo el período comprendido en esta historia, el trabajo ha sido la fuente principal de la riqueza, habida cuenta el nivel general de desarrollo de la economía de Magallanes y del país.
En Magallanes y la Patagonia –constituidos como territorio desde 1843 en adelante- hubo trabajo –entendido como el esfuerzo humano individual y colectivo para transformar la naturaleza- antes que se instale el capital a explotarlo.
Manuel Luis Rodríguez U.
Punta Arenas – Magallanes, primavera de 2010.
ONCE TESIS GEOPOLITICAS SOBRE LA PATAGONIA
I. La historiografía tradicional tanto en Chile y Argentina, como en la región magallánica y patagónica ha puesto el énfasis en el surgimiento, formación y desarrollo de la región magallánica y patagónica como el resultado de la labor civilizadora e industrializadora de diversos segmentos de colonos e inmigrantes extranjeros llegados a estos territorios australes, como resultado de una decisión política de los gobiernos liberales en la segunda mitad del siglo xix. Esta manera de concebir y escribir la historia, parte desde la premisa conceptual del “pionero” definido como un emprendedor que hace uso de los recursos que le ofrece el territorio, a partir de una iniciativa individual, de una cultura propia y de un esfuerzo perseverante que lo lleva al éxito. Sin embargo, la evidencia histórica pone de manifiesto que el progreso y el desarrollo y el propio proceso de producción de la riqueza en Magallanes y la Patagonia no fue ni puede ser concebido como el fruto a-social de unos cuantos empresarios desligados de ciertas condiciones estructurales, políticas, jurídicas y sociales, sino el resultado del trabajo de numerosos contingentes de trabajadores dentro de una estructura económica y social definida como capitalista, desde mediados del siglo xix. Hemos de ampliar en consecuencia el concepto de pionero.
II. En Magallanes y la Patagonia, el punto de partida del desarrollo capitalista del territorio, desde mediados del siglo xix, se encuentra en el proceso de formación del capital comercial, el cual se constituyó a partir del aprovechamiento de ciertos recursos naturales y de la navegación mercantil interoceánica, que vinculó tempranamente a Punta Arenas y el estrecho de Magallanes (1840 en adelante) con las corrientes mercantiles que asociaron a la economía chilena con el mercado y los capitales ingleses. El proceso económico en la región austral de América Latina, denominada la Patagonia, ha atravesado por diversos períodos históricos. que serían los siguientes: primer período: de la economía autosuficiente. Las comunidades aborígenes de la Patagonia y su actividad económica. Segundo período: de la economía insuficiente. La colonización europea (1584- 1783). Tercer período: de la economía asistida. La colonización administrativa (1843-1877) y cuarto período: de la economía ganadera de exportación (1877-1929). ([1]) En el estudio de los orígenes del capital en la región austral, interesa examinar en profundidad, tanto el período de la “economía asistida” entre 1843 y 1877, por cuanto entonces se generaron las premisas económicas, político-jurídicas, demográficas y sociales para la formación del capital.
