La muerte de Osama Bin Laden a manos de fuerzas especiales militares de EEUU -después de 9 años de búsqueda infructuosa- es un golpe político, diplomático y militar de importancia estratégica en la “guerra global” que lleva a cabo el imperio estadounidense contra el terrorismo. Se trata de una compleja operación de inteligencia y de despliegue de unidades altamente especializadas (sobre la cual persisten profundas dudas y justificadas interrogantes), que se llevaba a cabo desde agosto de 2010 en territorio pakistaní y que fue ratificada por el presidente Obama en marzo de este año.
Aún así, con el hecho que el cuerpo de Bin Laden no ha sido mostrado oficialmente, queda en entredicho nuevamente la credibilidad de Estados Unidos.
Muere Bin Laden, pero continúa Al Qaeda.
Es un golpe político de gran repercusión en la política interna de los Estados Unidos, porque podría abrirle la puerta a la reelección de Obama en las elecciones presidenciales del próximo año: Obama ahora puede mostrar un éxito militar significativo en su batalla contra Al Qaeda y contra la resistencia árabe antioccidental, mientras las guerras de ocupación en Afganistán y en Irak se han convertido en “pantanos sin salida honrosa”, como lo había sido en su época Vietnam. Es también un éxito militar que podrá ser mostrado como una victoria para la política exterior de Estados Unidos, y puede dar cabida a un esfuerzo más sostenido para producir la retirada de las tropas estadounidenses desde territorio afgano.
Pero los electores estadounidenses están menos preocupados por Osama Bin Laden y Al Qaeda, que por la persistencia de la crisis económica y el elevado nivel de desempleo, por lo que éste tópico económico pudiera ser central en la campaña presidencial que culminará en noviembre de 2012.
ELEMENTOS PARA UN ANÁLISIS GEOPOLÍTICO
La muerte de Bin Laden hay que situarla además en la perspectiva de la identidad y del sentimiento árabe en el Medio Oriente y en el mundo. ¿Cómo va a reaccionar el sentimiento nacional árabe de los pakistaníes, cuando se enteren que tropas de Estados Unidos han realizado una extensa operación militar dentro de su territorio nacional (¿Pakistán es un aliado amigo de Estados Unidos?), en una ciudad regional sede de una división y la academia militar del Ejército pakistaní?
Para organizaciones islámicas como Al Qaeda, que opera como una red horizontal y no como una pirámide estructurada, la muerte de su principal lider significa un golpe de gran efecto simbólico (Bin Laden es hoy un ícono del heroismo y de la identidad árabe y ahora será un martir de gran simbolismo para los pueblos árabes, ya que murió combatiendo), pero la organización hará todos los esfuerzos posibles por golpear y seguir golpeando lugares y símbolos del poder occidental, para dejar en evidencia que sigue existiendo y funcionando y que es capaz de trascender a su líder fundacional. ¿La muerte de Bin Laden pudiera abrir nuevas posibilidades de acuerdo político con el movimiento Talibán en Pakistán y Afganistán, cuyos avances militares y políticos son evidentes?
Detrás del fallecido lider Bin Laden y con crecientes rasgos de autonomía operacional y financiera, existe una compleja red de organizaciones descentralizadas y con capacidades operativas propias de acción y reacción, que abren serias interrogantes acerca de la extensión y ubicuidad de sus unidades en terreno, sobre todo en Asia, en el Medio Oriente y en Africa.
A la hora final de Bin Laden, no puede olvidarse que el guerrero, el héroe combatiente Osama Bin Laden, así como muchos líderes árabes actuales, son una hechura de Estados Unidos, una hechura del poder imperial estadounidense, que utilizó, entrenó y respaldó al guerrillero árabe hasta que el guerrillero árabe se dió cuenta y tomó consciencia de la presencia occidental dominante y avasalladora en las naciones petroleras del Medio Oriente.
Al quitarle a Estados Unidos la sensación de impotencia por su fallida captura a lo largo de casi una década, las redes de Al Qaeda se fueron reforzando, diversificando y repotenciando, al punto que ahora el temor de la amenaza de ataques no solo abarca a los Estados Unidos sino también a Gran Bretaña, Francia, España y otras potencias occidentales. Estados Unidos retoma ahora la imagen de prestigio como primera potencia global. Pero al eliminar a Bin Laden, puede anticiparse que las fuerzas militares estadounidenses han dado un golpe a un avispero, diseminando las posibilidades y la amenaza de ataques puntuales contra muchos otros objetivos occidentales.
El estado de alerta en que se encuentran varias naciones occidentales, como Estados Unidos, ¿no volverá a impactar acaso sobre la industria aeronáutica y sobre la industria turística en el Hemisferio Norte y en el resto del mundo?
Estados Unidos se demoraron 9 años en encontrar a Osama Bin Laden y se demoraron apenas unas cuantas horas en lanzar -supuestamente- su cadáver al mar (atentando contra el precepto religioso islámico de entierro), para intentar borrar de la memoria colectiva al héroe árabe que murió combatiendo.
Manuel Luis Rodríguez U.
ALGUNAS FUENTES ACTUALIZADAS DE PRENSA
http://kristof.blogs.nytimes.com/2011/05/02/after-osama-bin-laden/?ref=asia
http://english.aljazeera.net/news/americas/2011/05/2011522132275789.html