Geopolítica XXI

una mirada geopolítica desde el sur del sur del planeta


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Cuando América Latina comenzó a aprender de geopolítica

La geopolítica como disciplina, llegó a América del Sur como resultado de dos vías de influencia intelectual distintas: el predominio político, estratégico y económico de los Estados Unidos expresado en las escuelas militares de formación de oficiales latinoamericanos, y la herencia proveniente de la geopolítica germana de principios del siglo xx, a través de los restos de la influencia prusiana sobre algunos ejércitos sudamericanos.

 En ambos casos se trata de anacronismos conceptuales que tienen una profunda explicación ideológica y política.

 Cabe destacar que a lo largo de casi un siglo de reflexión geopolítica en el continente sudamericano, se subraya el hecho que la geopolítica llegó a esta región del mundo, a partir del interés mostrado por oficiales de ejército y profesores de las escuelas militares (de Brasil, Argentina, Perú, Chile, Venezuela y otros países), de donde se desprende que la geopolítica en América del Sur surge como una preocupación castrense, que sólo mas tarde -en la segunda mitad del siglo xx- va a extenderse al mundo civil y universitario.

 A lo menos dos épocas pueden discernirse en la historia intelectual de la geopolítica sudamericana: un primer período de fuerte influencia prusiana y europea (entre 1930 y 1960 aproximadamente), y un segundo período, de influencia estadounidense (entre la década de los sesenta y fines del siglo xx).   La geopolítica en América del Sur en su historia intelectual, sigue los pasos de la situación de dependencia que tiene ésta región respecto de la dominación británica (hasta la I Guerra Mundial) y de la dominación estadounidense (a partir de la II Guerra Mundial).

 ¿Cuál era la visión geopolítica predominante en Sudamérica durante la primera epoca?

 En primer lugar, desde sus orígenes a  principios del siglo xx, las doctrinas geopolíticas “importadas” en América Latina, se relacionaron estrechamente con la propia visión territorial que cada Estado nacional tenía respecto de sus relaciones con los vecinos del entorno.  Se trataba todavía de Estados nacionales en proceso de formación, o más bien dicho, de Estados que no terminaban de constituirse institucional y territorialmente y de comunidades que aún no habían concluido su proceso de construcción nacional e identitaria. 

 Dos vertientes intelectuales de influencia europea es posible discernir en la geopolítica sudamericana de la primera mitad del siglo xx: una corriente de influencia francesa que se instaló en las escuelas militares argentina, peruana y brasileña (Vidal de la Blache y otros autores) y una corriente de influencia germana (prusiana) que se instaló en las escuelas militares chilenas (Ratzel, Haushofer).

 Las dos escuelas militares de orientación geopolítica brasileña y chilena de este período, pueden ser paradigmáticas a la hora de examinar sus efectos e impactos sobre el proceso de formación castrense de sus oficiales y sobre los respectivos proyectos nacionales de afirmación territorial y nacional. 

 Mientras Brasil promueve una geopolítica de conquista del espacio amazónico y continental sudamericano, penetrando en el Matto Grosso selvático -en definitiva una geopolítica de completación de la unidad territorial brasileña y de conquista de la frontera natural amazónica- en cambio, Chile despliega una política de tensión fronteriza con Argentina, reclamando territorios limítrofes en el sur patagónico y en los canales australes y redefiniendo su despliegue del dispositivo militar, al mismo tiempo que reafirma su distancia con la reclamación marítima boliviana y la presión geopolítica del Perú hacia el sur.

 Mientras la geopolítica brasileña se elabora sobre una lógica de construcción de la unidad nacional, la geopolítica chilena se construye bajo una lógica de defensa frente a las amenazas fronterizas que le rodean.

 En este contexto, la “infiltración” tranquila y la adopción no-crítica de las doctrinas geopolíticas europeas y germanas de los años 10 y 20 del siglo xx, vinieron a reforzar las ambiciones expansionistas y los proyectos de consolidación y conquista territorial aun pendientes. Es una geopolítica “a la defensiva” centrada en el proceso de completación de la unidad nacional y en la necesidad de alcanzar las fronteras naturales de cada territorio soberano.   Entonces, “unidad nacional” y “fronteras naturales” son los conceptos claves de la geopolítica sudamericana de principios del siglo xx, fuertemente influenciada por Darwin, Ratzel, Kjellen y Haushofer. Entre los “geopolíticos” chilenos más connotados de este período progermánico, se puede mencionar a Julio von Chrismar y a Augusto Pinochet.

 La lógica ratzeliana y darwiniana de entonces, al entender al Estado como un organismo viviente en proceso de expansión y al existir indefinición del concepto de fronteras naturales, necesariamente tendía a justificar los afanes y proyectos expansionistas de determinados círculos gobernantes y ponía el acento en la importancia central de los conflictos territoriales y fronterizos heredados de la anterior dominación colonial española.

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