Globalización y geopolítica del Océano Pacífico: la redistribución de las hegemonías en el siglo xxi

PROLOGO.

En los inicios del siglo XXI, el sistema planetario continúa experimentando mutaciones profundas en el plano geopolítico.  Si hubiera un concepto que defina y sintetice dichos cambios estructurales que tienen lugar en el orden mundial debería hablar se de incertidumbre y de redistribución de las hegemonías.

 La Geopolítica, en su desarrollo moderno ([1]), constituye una disciplina que contiene una representación del espacio en relación con los actores políticos que en el se despliegan.  En cuanto representación del espacio, la Geopolítica integra categorías de análisis provenientes de otras disciplinas de las Ciencias Sociales, produciendo ópticas o lecturas destinadas a comprender la articulación existente e imaginada entre los actores políticos y los espacios y territorios en los que se manifiestan las relaciones de poder.   Para la Geopolítica moderna, por lo tanto, todos los espacios, todos los territorios son arenas de poder, ámbitos reales y/o virtuales en los que se manifiestan poderes y donde se compite por su control y dominación.

 Esto no quiere decir que la lectura geopolítica sea una interpretación polemológica o conflictual de las relaciones entre actores políticos, lo que se subraya hoy es que el conflicto es una condición inherente a dichas relaciones, pero que la Geopolítica puede interpretarlos también a la luz de otros parámetros intelectuales como la interdependencia o la integración.

 Cambio y continuidad: asistimos a cambios estructurales profundos en el orden mundial, pero al mismo tiempo, las continuidades persisten con la inercia propia de los sistemas políticos, económicos y mentales que se niegan a desaparecer.

 La implosión del sistema imperial soviético y al término del ciclo de la guerra fría, ha abierto en todo el anterior orden internacional una insospechada “caja de Pandora”: renacen los mismos y ancestrales regionalismos, los antiguos nacionalismos, las ambiciones territoriales, los particularismos locales, mientras el Estado-nación hace crisis y las resistencias anti-sistema se precisan y complejizan; en suma, los viejos, olvidados y profundos conflictos que habían quedado olvidados por la tensión geopolítica mundial entre capitalismo y comunismo, desde 1990 en adelante vuelven a emerger y ocupan la escena internacional y regional.

 La hegemonía estadounidense, constituida en estas etapa como la única potencia estratégica global del planeta, no sucede sin embargo en un escenario de sumisión ni en un clima de aprobación por parte de las opiniones públicas; la creciente militarización y la presencia militar de Estados Unidos en casi todo el mundo, ocurre en un contexto en que comienzan a emerger otras potencias y bloques de poder mundiales, poco dispuestos a aceptar per se la superioridad estadounidense, tanto por la connotación imperial de sus conductas internacionales, como porque resulta evidente que los intereses geopolíticos y estratégicos de dicha potencia, aunque sean presentados retóricamente como aspiraciones de alcance universal, resultan ser en definitiva, puros y concretos intereses económicos, respaldados por el peso de la tecnología y la fuerza militar.

 El nuevo orden unipolar e imperial al que ha accedido el mundo desde los inicios del siglo XXI no es un mundo más ordenado, más seguro o más pacífico: paradójicamente, es un escenario mas inseguro y menos predecible, más violento y con más guerras.

 El concepto que mejor define geopolíticamente este siglo XXI que se inicia, es incertidumbre.

 Producto de una compleja combinación de dinámicas de poder, el océano Pacífico parece estar en camino de convertirse en una arena geopolítica –una más en el mundo actual- donde se entrecruzan las diferentes rivalidades y ambiciones de las distintas potencias y naciones que tienen costas e intereses en dicha zona del mundo.

 En este contexto, la cuenca del Pacífico se constituye en una de las arenas geopolíticas donde tiene lugar una prolongada redistribución de las hegemonías, al mismo tiempo que se configura un nuevo orden político y económico mundial.

 Este ensayo examina los roles que la cuenca del Pacífico puede desempeñar en el actual escenario económico y político internacional de globalización y sus proyecciones futuras más plausibles, desde la perspectiva de la escuela realista de la Ciencia Política y las Relaciones Internacionales.

Manuel Luis Rodríguez U.

 Punta Arenas (Magallanes), otoño de 2011.

 Continúe leyendo este ensayo clicando en el siguiente archivo:
 
 
 

[1]Y por lo tanto definitivamente expurgada de sus antiguas pre-nociones, útiles al proyecto nazi de dominación, racismo y expansionismo.

La Patagonia austral chileno argentina como espacio geopolítico y oceanopolítico

Este ensayo tiene por objeto examinar algunas de las principales variables de una geopolítica y una oceanopolítica austral, centrando el análisis en los espacios patagónicos. Asumimos conceptualmente que el analisis geopolítico es una herramienta util a la reflexión estratégica y a la comprensión política de los fenómenos sociales, económicos, culturales y tecnológicos del presente y del futuro.

Este ensayo examina algunos elementos para una geopolítica y una visión oceanopolítica del cono sur de América Latina, delimitando su objeto de estudio en la región continental, insular y marítima austral del continente sudamericano y que se denomina región patagónica o Patagonia.

A diferencia del resto de la frontera común chileno-argentina, en la región patagónica no existe una cordillera que separa los espacios territoriales, dominada por extensas pampas que se extienden en toda la región continental y la isla de Tierra del Fuego.

A diferencia del resto de los respectivos territorios jurisdiccionales chileno y argentino, en la Patagonia la geografía no separa ambas culturas ni ambas comunidades, sino que se presta para comunicarse y aproximarse.

Para continuar leyendo este ensayo (en version pdf), clicar sobre este vínculo: ↓

PATAGONIA AUSTRAL CHILENO ARGENTINA COMO ESPACIO GEOPOLITICO Y OCEANOPOLITICO

 

Enjeux géopolitiques et scénarios prospectifs sur le cone sud de l’Amérique Latine a l’horizon de l’année 2010

Essai de synthése d’apres une thése défendue et aprouvée en octobre 1990 a l’Institut des Hautes Etudes de l’Amérique Latine, Université de Paris III Sorbonne Nouvelle.

PROLOGUE.

Lors de la défense d’une these a l’Institut des Hautes Etudes de l’Amérique Latine, a Paris en octubre 1990, j’ai abandoné le sujet d’étude du Cone Sud du continent américain, á la suite d’autres sujets de recherche.  Mais, au debut de la seconde décenie du XXIeme siécle, les questions géopolitiques concernant l’Amérique du sud et la région australe ou Patagonie, ont revenu a l’actualité, suite aux recherches petroliéres effectués dans le basin de l’Atlantique sud, autour des  iles Falklands/Malouines.

J’ai donc décidé de tenter de réconstruire une versión resumée de la thése de 1990, puisque elle aborde les défis energétiques, geopolitiques et meme géostratégiques du cone sud de l’Amérique Latine avec une large actualité, dans sa complexité et sur un régistre théorique a la fois, geopolitique et prospectif.

ENJEUX GÉOPOLITIQUES SUR LE CONE SUR DE L’AMERIQUE LATINE.

Pour comprendre les enjeux geopolitiques de cette partie du monde, il faut situer et delimiter l’espace géopolitique d’annalyse.

L’espace patagonien integre -du point de vue térritoriale- les provinces argentines de Rio Negro, Santa Cruz et Terre de Feu et les régions chiliennes  de Chiloé, d’Aysen et Magellan, séparées par la cordillere des Andes et par une frontiere binationale établie en 1881 par un traité international.  Mais, a l’interieur de l’espace géographique et maritime patagonien (Ocean Austral, Atlantique sud et Pacifique sud) se manifestent un certain nombre de processus migratoires, culturels, geoeconomiques et politiques dont l’Etat chilien, l’Etat argentin et l’Etat britanique intervienent pour conduire le développment de ses territoires et assurer la poursuite de ses interets.

Hypothése de base et variables.

Le developpement présent et futur prévisible, plausible de la région australe, dépende et résulte determinée de la mise en place d’un ensemble de variables: 

a)  le role acrue des espaces australes et antarctiques dans le developpement du tourisme, de la recherche scientifique et de l’intégration scientifique et technologique des Etats ayant acces au continent blanc;

b) le developpement des processus d’integration economique, sociale, physique et culturel dans l’espace territorial patagonien, renforcant les synergies socio-culturels, géopolitiques et politiques entre les Etats, les entreprises et les régions d’Etat;

c) le renforcement des tendences vers la régionalisation, descentralisation et autonomisation des régions australes du territoire chilien et argentin;

… … →

(essai en construction)

Manuel Luis Rodríguez U.

Fundamentos para la Oceanopolítica

INTRODUCCION GENERAL.

El siglo XXi ya está en marcha. 

 En algún momento de fines de la década de los ochenta del siglo XX, el sistema mundial -o lo que algunos autores llaman el “sistema- planeta”- pasó imperceptiblemente al siglo XXI, y por lo tanto los desafíos pendientes son los desafíos del futuro.  Estamos así, inmersos en una época de cambios y de alguna manera también, en un cambio de época.

 Este es el signo principal de éste tiempo: cambios económicos, mutaciones tecnológicas, transformaciones sociales y cambios culturales,  modificaciones profundas en la escena internacional, en el campo político y estratégico.

 No solo en los continentes o espacios terrestres se han producido grandes transformaciones geopolíticas y geoestratégicas, en éste fin de siglo.   Fundamentalmente, estas mutaciones han tenido lugar en mares y océanos, y este ensayo constituye una reacción y una contribución para comprender esas nuevas realidades.

 De aquí se explica que se parece acentuarse en el mundo el interés por el conocimiento y una comprensión cada vez más profunda acerca de los asuntos marítimos.

 Este es un siglo XXI en el que la preocupación y el interés por el mar y los océanos, irá en aumento tanto por razones económicas y políticas, como por la creciente conciencia ecológica, que orienta a las personas, grupos y naciones hacia la protección del medio ambiente marino y sus recursos naturales, a partir de la intuición que resalta la influencia determinante que dicho medio ejerce y puede ejercer en las vidas de las personas y en el desarrollo de la Humanidad.

 

   Si así fuera, podría decirse que si el siglo XX fué un siglo continental y terrestre, el siglo XXI será un siglo del mar y los océanos.

El pensamiento marítimo y naval -como se sabe- no es nuevo, sino que se inscribe en una prolongada tradición intelectual, la que -particularmente en Occidente- se inicia en las sagas homéricas de la antigua Grecia.  Después, se ha ido nutriendo de relatos de viajes, de guerras, de descubrimientos, expediciones, hazañas heroicas y conquistas, conformando una inmensa colección de escritos y estudios, a través de los cuales el hombre ha tratado -a lo largo de los siglos-  de comprender y racionalizar su relación con los espacios marinos, a fin de dominarlos.  Este tópico ha sido desarrollado ampliamente en el Cap. II.

 

Lo distinto y nuevo de esta empresa teórica, es que se trata de construir un cuerpo de conceptos e hipótesis que den coherencia científica al estudio de las relaciones entre los principales actores políticos en el mundo de hoy, y los espacios marítimos.

 

A partir de una diversidad de estímulos e intereses, la Oceanopolítica puede constituirse en una reflexión científica con grandes virtualidades teóricas y prácticas, especialmente cuando integra entre sus postulados, los aportes conceptuales y metodológicos provenientes de distintas Ciencias Sociales.

 

 

1.  La Oceanopolítica: una disciplina moderna de las relaciones entre los Estados y los espacios marítimos.

 

La Oceanopolítica puede ser considerada como una visión con pretensiones científicas, que resulta de la confluencia multidisciplinaria de distintos aportes intelectuales.

 

La definimos como una  forma moderna de hacer ciencia, en la medida en que su pretensión mayor es lograr establecer un conjunto aceptado de principios y teorías dotadas de racionalidad y de objetividad.   En términos generales, la ciencia social es moderna, porque cree y se afirma en los resultados del ejercicio de la razón, como fundamento objetivo del conocimiento.

 

La Oceanopolítica se pretende a sí misma como una racionalización de los procesos y relaciones entre el Estado- Nación (como actor político programático) y los mares y océanos.  Desde esta perspectiva, los espacios marítimos y oceánicos se configuran como campos teórico- prácticos relacionales, donde se ponen en juego los objetivos políticos y los grandes fines de los Estados, como se analizará más adelante.

 

La Oceanopolítica es una disciplina o ciencia política del mar, es una manera política de ver las relaciones entre los Estados y naciones a propósito de los espacios marítimos.   La politicidad de los procesos y relaciones oceanopolíticas, proviene fundamentalmente del carácter  político de la acción de sus actores principales: los Estados, y del contenido esencial de las relaciones que éstos establecen entre sí a propósito de dichos espacios.

  Sigue leyendo